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Dos mil Iglesias cristianas en México rechazan iniciativa presidencial sobre matrimonio y adopción homosexual.

 

*Las propuestas de reforma van en contra del sentir de la mayoría y afectan la identidad nacional. No queremos “cortinas de humo”, expresa la Unión Nacional Cristiana por la Familia.


*Subrayan que están a favor de la más amplia protección legal y jurídica para las uniones entre personas del mismo sexo, pero sin que ello trastoque a la institución denominada familia, que es la que le da solidez a la sociedad.


Representantes de dos mil iglesias cristianas en México pidieron el retiro de las iniciativas del Presidente de la República para la legalización del matrimonio y la adopción homosexual, así como de otras reformas que pretenden incorporar a la población estudiantil infantil a una “orientación” sobre identidad sexual. Advirtieron que este tipo de cambios legislativos van en contra del sentir de la mayoría de la sociedad e identidad nacional.


En conferencia de prensa en la que participaron más de 50 líderes de asociaciones religiosas cristianas del país, fue presentado un manifiesto público en el que se subraya al matrimonio, reconocido éste como la unión legítima y legal entre un hombre y una mujer, como la única figura garante para que los futuros mexicanos crezcan en un ambiente idóneo para su sano crecimiento.


Los dirigentes de iglesias cristianas advirtieron que no aceptarán más imposiciones de legislaciones y destacaron que las iniciativas en cuestión representan en el fondo una “cortina de humo” frente a graves problemas que enfrenta el país.


Precisaron incluso que la más reciente Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS), arrojó como resultado que en México el 70% de la población rechaza la adopción por parte de parejas del mismo sexo, contrario a lo que propone el Presidente Enrique Peña Nieto.


Creemos que ninguna iniciativa de ley presentada por el ejecutivo, partido o legislador alguno debe ser discutida sin tomar en cuenta el sentir de la población:el presidente de la república, los putados y senadores, los gobernadores, presidentes municipales y alcaldes deben a sus electores respeto y están obligados a tomar en cuenta el beneficio de la mayoría, a ellos se deben y con ellos están comprometidos.


Ni una ley más sin el consenso de la mayoría. Por ello les pedimos contemplar la consulta popular antes de discutir cualquier proyecto legislativo de esa naturaleza. En presencia de poco más de 50 dirigentes de Iglesias Cristianas de distintos puntos del país, el representante legal de la Unión Nacional Cristiana por la Familia, Luis Gallego, señaló que México es una nación a favor del matrimonio que reconoce la unión esencial entre un hombre y una mujer.


Es el único vínculo indisoluble que garantiza y protege el supremo interés del bienestar del niño. Estuvieron presentes líderes de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús; Amistad Cristiana de México; Iglesia de Coalacloaya; la Alianza Cristiana de Aguascalientes; Iglesias Históricas de la Ciudad de México; Coordinación de Iglesias Cristianas en la Paz, Baja California; las Alianzas de Pastores Cristianos de Mexicali y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días, entre otras.


En su mensaje dijeron que si bien su posición frente a las iniciativas del Presidente es por la defensa del matrimonio reconocido como la unión entre un hombre y una mujer, también están a favor de la más amplia protección legal y jurídica para las uniones entre personas del mismo sexo, pero sin que ello trastoque a la institución denominada familia.


Nos manifestamos por el respeto real e irrestricto a todas las personas, sin discriminación por su preferencia sexual. Exigimos leyes efectivas y sólidas, con sustento social, no cortinas de humo con iniciativas absurdas que contravienen el sentir de la mayoría de los mexicanos.


Como iglesias evangélicas, con una gran presencia a nivel nacional, reiteramos que la familia es ordenada por Dios y que el matrimonio debe realizarse entre un hombre y una mujer; los niños tienen a su vez el derecho de tener un padre y una madre para cumplir con su destino divino, dijeron.


En su mensaje las iglesias cristianas apuntaron que el modificar la Constitución del país debe ir en concordancia con un ambiente social incluyente y no discriminando a los mexicanos por sus creencias o convicciones. Imponer una visión que los mexicanos no aceptamos modificando la institución del matrimonio representa un grave atentado contra la libertad religiosa. México es un país eminentemente cristiano.


Al final de la lectura del mensaje, Luis Gallego manifestó que modificar el concepto que, tropológica y religiosamente, todos los mexicanos vivimos en el matrimonio, como la unión de un hombre y una mujer, es irresponsable y violenta los derechos del niño. “México es una nación que reconoce el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer y reprobamos que se modifique este vínculo esencial en nuestra constitución”.


A los Legisladores les hacemos un llamado a que consideren seriamente que no debe pasar ninguna ley que atente contra las instituciones que dan solidez a nuestra sociedad mexicana. Y les dejamos una pregunta que deberán responder a la sociedad: ¿Por qué vulnerar a la única institución que puede ayudar a regenerar el tejido social de nuestro país?

 

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