Defensoría concretó encuentro este miércoles para conformar un foro

Con el fin de promover el diálogo entre los practicantes de las diferentes religiones que conviven en nuestro país, la Defensoría de los Habitantes presentó el primer Foro Interreligioso constituido en Costa Rica.

De acuerdo con las autoridades, este grupo surge ante la necesidad de generar una sociedad más tolerante.

“El Foro gestionará ambientes de encuentro para fomentar espacios que compartan las particularidades de cada fe, promover el respeto, la inclusión, la paz y el amor en sus diferentes concepciones, y desarrollar proyectos concretos que procuren el desarrollo de la persona humana y el emprendedurismo social”, explicó Eric Scharf quien es miembro de esta agrupación.

Por su parte la defensora de los habitantes, Montserrat Solano, añadió que este tipo de espacios son fundamentales en este momento en “que vemos un país tan dividido”.

“Es traer a todo el mundo y acercarlo, respetarse en sus diferencias y encontrar puntos en común (…) creemos que las religiones tienen muchísimo que aportar por ejemplo en estos temas sobre cómo combatir la pobreza y generar una paz social, además de que en nuestro país el tema de la libertad de culto y religión está garantizada por la constitución política”, agregó Solano.

El FICR lo conforman representantes de las comunidades judías, musulmanas y budista (Zen), así como también fieles de denominaciones cristianas (católicos, luteranos, anglicanos).

Asimismo, aclararon que el foro es una organización “no gubernamental sin fines de lucro, sin afiliaciones partidarias e independiente, pero no excluyente, de las estructuras religiosas institucionalizadas“.

Al mismo tiempo, se aclaró que si bien se denomina “interreligioso“, no es exclusivo para personas que practican una religión, sino que está abierto a personas que se autodefinan como ateos, agnósticos o paganos, así como también a quienes pertenecen a espiritualidades originarias de los pueblos indígenas de América u otras latitudes. El único requisito es que compartan los principios de tolerancia y respeto.

“Queremos evidenciar que la convivencia pacífica y solidaria es posible. Creemos, sentimos, pensamos y vivimos de forma diferente, pero no entendemos la diferencia como una amenaza.

“La diversidad es para nosotros una riqueza, una oportunidad para construir puentes y entrelazar experiencias de vida y, de esta manera, crecer juntos”, añadió el vocero.

 

Fuente: La Nación