El Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, Cardenal Jean-Louis Tauran, destacó que el diálogo es “siempre posible” al referirse a la situación de Jerusalén en Tierra Santa.

Así lo indicó el Purpurado en entrevista concedida al diario del Vaticano, L’Osservatore Romano (LOR) el 29 de diciembre, en la que también recordó la importancia del respeto recíproco con fieles de otras religiones, algo que siempre alienta el Papa Francisco.

El Cardenal dijo a LOR que “el diálogo como camino siempre es posible recorrerlo, razón por la cual debe ser promovido a pesar de todo. Sí, porque el cristiano está llamado a dar un testimonio coherente también en los momentos de dificultad, y, sobre todo, en un mundo en el que cada vez más la violencia es perpetrada en nombre de Dios o de la religión”.

En su opinión, aún hay esperanza para la paz en Medio Oriente, refiriéndose a la decisión del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

El diálogo se debe perseguir en todos los niveles. Basta pensar en lo que sucedió, por una significativa coincidencia, el pasado 6 de diciembre, cuando se hizo pública la conocida decisión de la Casa Blanca”, recordó el Purpurado en referencia al encuentro que mantuvo el Pontífice con los participantes en una reunión entre el dicasterio y la Comisión para el Diálogo Interreligioso del Estado de Palestina.

Toda esta situación, subrayó el Cardenal, “muestra la importancia –para nosotros los cristianos– de permanecer asidos con coherencia a nuestra fe, en las dificultades de un mundo tan pluralista y sin ceder al desaliento, para una mejor comprensión de los desafíos característicos de una realidad multicultural y para testimoniar que es posible convivir, con la convicción de que el amor es la única fuerza capaz de hacer que el mundo sea un lugar mejor para todos”.

El status quo de Jerusalén

El miércoles 6 de diciembre Donald Trump anunció su decisión de trasladar la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv a Jerusalén.

Con ello se reconoce a Jerusalén como capital de Israel, lo que ha generado enfrentamientos entre palestinos e israelíes, cobrando la vida de algunas personas.

El grupo palestino Hamas llamó a una nueva intifada, es decir, una nueva rebelión o levantamiento contra Israel.

Numerosos países y la ONU han criticado la decisión de Trump. Sin embargo, otros gobiernos han aprobado el anuncio de Estados Unidos como Guatemala que también anunció que la sede de su embajada en Israel pasará a Jerusalén.

El estatus de Jerusalén es un asunto clave en el conflicto palestino-israelí ya que ambas partes reivindican la ciudad como su capital.

Durante años, los presidentes estadounidenses han dejado la sede diplomática en Tel Aviv, como la mayoría de las naciones del mundo, y no la han querido trasladar a Jerusalén.

Los palestinos y gran parte del mundo árabe y musulmán no aceptan que sea capital israelí porque, además del tema territorial en disputa, también en Jerusalén se encuentra el tercer lugar más sagrado del islam, la Mezquita de Al Aqsa.

En la Audiencia General del 6 de diciembre, el Papa Francisco hizo un fuerte llamado a la paz y a buscar una solución a la nueva crisis generada por el presidente estadounidense.

Fuente: ACI Prensa