En medio de la polémica por el proyecto de construcción de un templo de la Iglesia Católica Ortodoxa en la Plazoleta Codutti en Resistencia, avalado por la Municipalidad pero rechazado por la oposición, se conoció un llamativo hecho que fue repudiado por diversos referentes religiosos.

Y es que tanto la piedra fundamental como la cruz ortodoxa instaladas en el lugar sufrieron actos vandálicos, situación por la que referentes de ese culto responsabilizan a los dirigentes políticos que recientemente se sacaron fotos en el lugar a pesar de las visibles marcas de profanación de estos símbolos.

La piedra fundamental fue rota y la cruz tiene marcas de haber sido violentada (no la rompieron porque es de roble) y le colocaron un tacho de pintura encima. La situación fue denunciada por el arcipreste de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa del Patriarcado Serbio, Branco Stanisic, que acercó a NORTE la documentación gráfica y el pronunciamiento de repudio interreligioso. Stanisic señaló que esas fotografías “que fueron divulgadas por esos mismos políticos” llegaron hasta Europa donde “no pueden creer que hayan hecho algo así, es una gran ofensa para la religión y para la cristiandad”.

Las fotografías fueron tomadas cuando la concejal de Resistencia María Teresa Celada y la diputada Nacional Alicia Terada, junto a otros dirigentes, fueron hasta la Plazoleta Codutti a expresar su disconformidad con el proyecto de construcción del templo ortodoxo en ese lugar, no por una oposición a ese credo sino por lo que ellos consideran “irregularidades” en la sesión del terreno por parte del municipio, razón por la que este conflicto está judicializado ya que se presentó una cautelar para detener el proyecto. Así, los propios equipos de prensa de estos legisladores difundieron las fotografías, en una de las cuales se los observa ante la cruz de madera que tiene un tacho de pintura encima. El padre Stanisic no culpa a los dirigentes políticos de ser los autores materiales de dicha agresión, pero los responsabiliza por no haberla impedido y por haberse sacado y difundido una foto.

Repudios

Entre las voces citadas en el pronunciamiento, el rabino Sebastián Vainstein de la Comunidad Judía dijo sentirse “sin palabras” ante este acto de “vandalismo y profanación que condenamos. Acompañamos a la gente de la Iglesia Ortodoxa en este momento, que se haga justicia y encuentren a los responsables”. El pastor Gabriel Figueroa de la Iglesia Adventista del Séptimo Día remarcó que “es una pena enorme ver en estos tiempos este tipo de actitudes dañina y que generan más divisiones”.

El apóstol Daniel Gauna de la Confraternidad de Pastores Unidos señaló:

“Nos unimos en una sola dirección, la de rechazar el vandalismo y la profanación de la cruz, la que fue puesta en son de paz en un lugar sagrado por la Iglesia Católica Ortodoxa”.

El padre Rafael del Blanco, párroco de la parroquia Santísima Trinidad, expresó su “más enérgico repudio” como sacerdote católico “a los hechos ofensivos contra un símbolo sagrado para todos los cristianos como lo es la cruz”. Reflexionó además que “ningún reclamo amerita tamaña ofensa contra un símbolo tan sagrado para millones. Esto solo lo pueden hacer quienes tienen sus corazones cegados por el fundamentalismo y que no contribuyen a la paz social y a la cultura del encuentro”.

El obispo mormón Sebastián Pauluk de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días se solidarizó con la comunidad ortodoxa y elevó su preocupación a las autoridades de Asuntos Públicos de su iglesia a la espera de un comunicado oficial.

La pastora Beatriz Paniagua de la Iglesia Bautista Centro envió su solidaridad “repudiando este tipo de hechos que genera una provocación a toda la comunidad cristiana”. También se expresó en el mismo sentido el pastor Luis Machi de la Iglesia Discípulos de Cristo remarcando que estos hechos “causan graves heridas a la sociedad”.

 

Fuente: Diario Norte