En medio de la visita Ad Limina de los siete obispos de Taiwán a la Santa Sede, el embajador de este país, llamado oficialmente República de China, organizó una reunión en Roma. En su alocución a los prelados, el diplomático destacó el goce de la libertad religiosa en la nación, el cual continúa siendo un contraste con la situación de China continental.

“Taiwán tiene una larga tradición de libertad de culto que nunca ha sido desafiada como lo ha sucedido en algunas diócesis”, indicó el embajador en su discurso. “Durante mis reuniones con oficiales vaticanos o incluso con el Santo Padre, frecuentemente escucho elogios por el clima de libertad y de tolerancia religiosa que caracteriza a Taiwán“.

El diplomático también afirmó que existe un alto nivel de colaboración entre la Santa Sede y la Iglesia local. Uno de los ejemplos expuestos fue la exhibición “Tesoros del Cielo” realizada en el Museo del Palacio Nacional en Taipei gracias a la cooperación de la Conferencia de Obispos Católicos de Taiwán y la Nunciatura Apostólica. “Por primera vez en la historia algunos de las espléndidas obras de arte del Vaticano viajaron a Taiwán“, comentó. “Este evento fue muy significativo para proclamar el Evangelio en Asia y Taiwán“.

“La Conferencia Regional de Obispos Católicos de Taiwán no sólo promueve activamente el cuidado pastoral y la evangelización sino que también juega un papel de “Iglesia puente” entre la Iglesia en China continental y la Iglesia Universal”, agregó el diplomático. “Me gustaría aprovechar esta oportunidad e invitarlos a ir a Taiwán y a visitar cada diócesis para descubrir su notable belleza”.

Taiwán es desde 1945 la sede del régimen político de República de China, el estado que originalmente gobernaba toda el país hasta la guerra civil que condujo al poder al comunismo en China continental. La división del país y la presencia en la isla del gobierno anterior de China generaron una situación compleja en materia jurídica y diplomática, siendo reconocida la isla de Taiwán como un estado independiente bajo el nombre de República de China. Este estado es reconocido actualmente sólo por 10 gobiernos del continente americano, dos africanos, seis de Oceanía y en Europa únicamente por el Estado de la Ciudad del Vaticano.

Fuente: Gaudium Press