Iglesia Wilshire Baptist y Dialogue Institute organizan encuentro

Una congregación bautista del noreste de Dallas abrió sus puertas y brazos a un grupo de musulmanes turcos al romper su ayuno del Ramadán la semana pasada.

Al comenzar el festín del Iftar con la puesta del sol el jueves, el salón de Wilshire Baptist Church rápidamente se llenó de un animado parloteo mientras los comensales se contaban anécdotas.

En nuestras dos religiones sabemos que es nuestro deber amar a nuestros vecinos”, dijo el pastor George Mason. “Y esto nos da una real oportunidad de poner eso en práctica”.

Una familia turca hablaba entusiasmada sobre las tradiciones del Ramadán y relató las peripecias que la llevaron a Dallas huyendo de la turbulencia política en Turquía.

Cuando la familia Dalkir salió de su país hace 19 meses, supo que ya no podía volver.

Conformada por Alp, Ilkay, y sus dos hijos, Furkan y Zeynep, la familia se fue 15 días después de recibir un aviso urgente de un amigo que trabajaba en el gobierno turco: “Ustedes están en la lista. Tienen que irse”.

“Si me hubiera quedado en Turquía, ya estaría en la cárcel”, dijo Alp.

Los Dalkir son parte de la Raindrop Foundation, donde conocieron a cientos de familias que se hayan en la misma situación.

“Todos nosotros teníamos problemas políticos en Turquía”, continuó Alp. “Nos necesitamos unos a otros. Ellos se convirtieron en nuestra familia”.

La cena, patrocinada por la iglesia y el Dialogue Institute of Dallas, familias de las comunidades musulmana y bautista convivieron en el sótano de Wilshire Baptist.

Fue una de 20 comidas a las que asistirá la familia Dalkir durante junio en iglesias, sinagogas y otros lugares sagrados.

“Creemos que esto es muy importante, conocernos, conocer otras culturas y otras religiones”, dijo Alp.

Ese fue un momento revelador para Mustafá Tahir, otro de los asistentes.

“Me llegó al corazón porque en ocasiones, cuando rezo de día, me siento nervioso de que algún extremista vaya a hacer algo”, dijo Tahir.

Al final del evento los asistentes empezaron a marcharse. Mason sonrió al ver que personas que acababan de conocerse intercambiaban número de teléfono y se abrazaban como viejos amigos.

“Tristemente muchos cristianos no entienden a los musulmanes y al islam”, dijo el pastor, atribuyéndolo al extremismo en ambas religiones.

“Los musulmanes les tienen miedo a los cristianos y muchos critianos temen a los musulmanes… A través de estas amistades, entendemos eso mejor”.

 

Fuente: Al Día Dallas