(Argentina) El mensaje de Macri a la sociedad: “No soplemos el fuego de los discursos de odio”

El presidente de la Nación publicó una carta en Facebook en la que consideró que hay que “aislar” esta “enfermedad social”.

El presidente Mauricio Macri publicó un mensaje en Facebook en el que llamó a la paz y a la tolerancia en la sociedad argentina.

“Discursos de odio son todas las expresiones que incitan al desprecio de los que por algún motivo son distintos a uno; las que justifican la intolerancia por cuestiones de religión, nacionalismo, elección sexual, racismo o creencias; las declaraciones que promueven la perturbación de la paz; los tweets, notas, posteos, correos electrónicos, mensajes de WhatsApp (…) todas esas expresiones y muchas similares son discursos de odio“, arrancó su mensaje.

“La única manera de alejarnos de los peligros de esos discursos es entenderlos como una enfermedad social y aislarlos hasta que el combustible de su furia se agote“, aseguró el Presidente, respecto a lo que llamó “discursos de odio” en las redes sociales.

En una carta publicada en sus redes sociales, titulada “Contra el discurso del odio“, el mandatario pidió que “no soplemos el fuego de los discursos de odio con argumentaciones y mucho menos con ira”.

“Intentar persuadir con argumentos de comprensión y tolerancia a los autores de los discursos de odio es como soplar para apagar un fuego. El odio se alimenta de cualquier cosa que se le oponga, como el fuego se reaviva cuando se lo sopla“, señaló Macri.

El mandatario aseguró en otra parte de la carta que “son muchísimos más los argentinos que quieren vivir en paz, muchos más los tolerantes, los respetuosos, los comprensivos“.

La carta completa del presidente de la Nación:

“Discursos de odio son todas las expresiones que incitan al desprecio de los que por algún motivo son distintos a uno; las que justifican la intolerancia por cuestiones de religión, nacionalismo, elección sexual, racismo o creencias; las declaraciones que promueven la perturbación de la paz; los tweets, notas, posteos, correos electrónicos, mensajes de WhatsApp y documentos de todo tipo que fomenten la idea de perseguir a una persona o a un grupo de personas; los llamados a la violencia como una posibilidad legítima para imponerse sea como sea; las amenazas… Todas esas expresiones y muchas similares son discursos de odio.

Estoy convencido de que la única manera de alejarnos de los peligros de esos discursos es entenderlos como una enfermedad social y aislarlos hasta que el combustible de su furia se agote.

Intentar persuadir con argumentos de comprensión y tolerancia a los autores de los discursos de odio es como soplar para apagar un fuego. El odio se alimenta de cualquier cosa que se le oponga, como el fuego se reaviva cuando se lo sopla.

Por eso, no soplemos el fuego de los discursos de odio con argumentaciones y mucho menos con ira. Pero tampoco les tengamos miedo.

Porque aunque los voceros del odio son ruidosos y amenazadores, son escasos. Son muchísimos más los argentinos que quieren vivir en paz, muchos más los tolerantes, los respetuosos, los comprensivos.

Confiemos en el silencio de la inmensa mayoría de argentinos pacíficos. Sin decir ni una sola palabra ellos tienen el poder de dejar atrás para siempre a los voceros del odio”.

Fuente: Los Andes