Los obispos mendocinos expresaron su “preocupación y dolor” por los recientes acontecimientos vinculados al retiro, rotura y desmanes en torno a las imágenes de la Santísima Virgen en el predio de la Universidad Nacional de Cuyo.

Es un grave retroceso en nuestra convivencia democrática. Y, sobre todo, una seria ofensa a la fe de numerosos mendocinos”, advirtieron.

A los que no comparten la fe católica, los prelados de Mendoza les pidieron “respeto en el marco de la libertad religiosa y de culto propios de una sociedad pluralista”.

Asimismo, solicitaron a la autoridad universitaria que ejerza “su debida responsabilidad en la efectiva protección de estos derechos”.

El comunicado lleva las firmas del arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Daniel Colombo, y los obispos auxiliares Dante Gustavo Braida y Marcelo Fabián Mazzitelli.

Texto del comunicado 
Ante los recientes acontecimientos vividos por la comunidad universitaria nacional y mendocina en particular, deseamos como pastores, expresar nuestra preocupación y dolor.

Con la Comisión Episcopal de Pastoral Universitaria, “nos sentimos preocupados por la vulneración del derecho a la educación pública de calidad al servicio del país que se manifiesta en el horizonte del ajuste.” Pedimos a las máximas autoridades del país que se procure la mejor solución posible para que puedan incrementarse los salarios docentes y reestablecido el pleno dictado de las clases.

Entre nosotros, aquí en Mendoza, nos duelen los recientes acontecimientos vinculados al retiro, rotura y desmanes en torno a las imágenes de la Santísima Virgen María en el predio de la Universidad Nacional de Cuyo. Es un grave retroceso en nuestra convivencia democrática. Y, sobre todo, una seria ofensa a la fe de numerosos mendocinos. A los que no comparten nuestras convicciones religiosas, les pedimos respeto en el marco de la libertad religiosa y de culto propios de una sociedad pluralista. Por todo esto, solicitamos de la autoridad universitaria que ejerza su debida responsabilidad en la efectiva protección de estos derechos.

Estamos llamados a contribuir con nuestras mejores fuerzas en la construcción de una sociedad más justa y fraterna. La Universidad es el ámbito en que se forman nuestros jóvenes, protagonistas necesarios, imprescindibles, no ya del futuro sino del presente mismo de nuestra Nación. Dialogar, tender puentes, buscar soluciones creativas a la realidad muchas veces dramática e injusta, son actitudes que esperamos de la comunidad universitaria seriamente comprometida con el bien común y la amistad social, independientemente de sus credos y pertenencias políticas.

Dios guíe a nuestra Provincia por la fecunda intercesión de nuestra Madre, la Virgen, temprana compañera de la Patria en el camino de los Andes hacia la libertad.

Fuente: AICA