(Estonia) La libertad religiosa, roca sobre la que se funda la democracia

En el tramo final de su viaje apostólico a las repúblicas bálticas, el Papa Francisco ha estado en Estonia, un país en el que el 70% de la población declara no profesar religión alguna. En el palacio presidencial, y ante las autoridades políticas, el Papa ha pronunciado un discurso centrado en los peligros que acechan a las sociedades que pierden el sentido de la vida y de la propia identidad.

Francisco ha recordado que la libertad religiosa es una de las rocas sobre las que se funda la democracia y se ha referido a cómo la Santa Sede nunca reconoció la ocupación de Estonia, y en un gesto elocuente mantuvo la administración apostólica en el país durante la época soviética. Precisamente con su autoridad política y moral, la Santa Sede fue una fuente de poder espiritual para las naciones europeas que eran rehenes del comunismo.

Debemos sacar las lecciones adecuadas de la historia y afrontar el futuro con esperanza, sabiendo que presenta enormes oportunidades pero también importantes riesgos. Uno de ellos es el de poner la confianza en el progreso tecnológico como único parámetro del desarrollo. Hacerlo puede suponer que perdamos la capacidad de crear vínculos interpersonales, ese tejido vital tan importante para sentirnos parte los unos de los otros y partícipes de un proyecto común en el más amplio sentido de la palabra.

 

Fuente: COPE