(España) Adolfo González Montes: “Yo no he otorgado la ‘venia docendi’ a Resurrección Galera”

“Los obispos estamos en plena comunión con el Santo Padre, que cuenta con nuestro apoyo”

Yo no he otorgado la ‘venia docendi’“, sostiene el obispo de Almería, Adolfo González Montes. Un mes después de la readmisión de Resurrección Galera como profesora de Religión, el prelado sostiene que “el Ministerio se ha visto obligado a cumplir una sentencia que para la Iglesia es de imposible cumplimiento desde el punto de vista formal. No se ha respetado el Acuerdo Internacional“.

Sobre la campaña de ataques contra el Papa Francisco, González Montes sostiene que “todos obispos estamos en comunión con el Papa, aun cuando algunos puedan discrepar en la forma de afrontar la cuestión de los abusos en la Iglesia”. Respecto a la exhumación de Franco, el prelado pie un acuerdo entre el Gobierno y la familia, pero denuncia que “es una cuestión que se está prestando a manipulaciones políticas no exentas de cierto sectarismo y por razones ideológicas”.

“Lo que de verdad les molesta a algunos es la Cruz, el signo cristiano por excelencia. Algunos no parecen haber aprendido nada de la historia ni tampoco haberse movido ideológicamente de donde siempre han estado”, concluye el prelado, que sobre las inmatriculaciones sostiene que “se han inmatriculado recientemente, han sido inmatriculados conforme a ley, y antes no podían estarlo también conforme a ley, pero eran bienes seculares de pleno dominio eclesiástico y pacíficamente poseídos por la Iglesia”.

– ¿Cómo ha vivido el proceso que ha acabado con la readmisión de Resurrección Galera?

-Ha sido muy largo, ya estaba en manos de la Justicia cuando yo comencé el ministerio en la diócesis. Después de la sentencia favorable al Ministerio y a la diócesis del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, cabía esperar otra sentencia final, pero no ha sido así. Ha primado un derecho fundamental sobre otro derecho fundamental: el derecho laboral sobre el derecho a la libertad religiosa, y no fue esto lo que decidió el Tribunal Constitucional, que al conceder amparo a la profesora pedía que se buscara la conciliación de derechos, que se viera la forma de salvaguardar dos derechos fundamentales. Nosotros así lo entendíamos, pero el Juez que ha aplicado la sentencia del Tribunal Constitucional lo ha visto de otra manera.

– ¿Por qué se ha llegado a este punto, 17 años después? ¿Hubo algún tipo de diálogo con la docente?

-Claro que hubo diálogo. La Iglesia siempre dialoga. Como es sabido, la Iglesia no contrata a los profesores de Religión, sino el Ministerio o la Consejería concernida de una determinada Comunidad Autónoma. Por eso veíamos bien, y así lo propusimos, que se salvaguardara el derecho laboral en un área distinta al área de Religión y Moral Católica.

– ¿Se puede considerar a Resurrección Galera profesora de Religión Católica pese a no tener la «venia docendi»?

-Según el Acuerdo Internacional del Estado Español y la Santa Sede, no se reconoce como profesor de Religión a aquella persona docente que actúa o vive en contradicción con la fe y la moral católica que enseña. Yo no he otorgado la «venia docendi», que según el Acuerdo Internacional es requisito necesario para ser habilitado como profesor de Religión y Moral católica. El Ministerio se ha visto obligado a cumplir una sentencia que para la Iglesia es de imposible cumplimiento desde el punto de vista formal. No se ha respetado el Acuerdo Internacional, pero quiero insistir en que no es cuestión sólo del acuerdo, sino del hecho de estar en juego un derecho fundamental, como es el derecho a la libertad religiosa.

– En los últimos días estamos asistiendo a una campaña de ataques sistemáticos contra el Papa Francisco. ¿Cómo se siente cómo obispo ante esta situación?

-Todos obispos estamos en comunión con el Papa, aun cuando algunos puedan discrepar en la forma de afrontar la cuestión de los abusos en la Iglesia.

 

– ¿Qué podemos hacer los creyentes para ayudar al Papa?

-El Papa es el Sucesor de Pedro y hemos de orar por él, como él mismo nos pide a todos constantemente, para que pueda confirmar en la verdad a pastores y fieles, conforme al mandato de Jesús a Pedro. Hemos de tener fe en las palabras de Jesús, que ha querido levantar su Iglesia sobre la piedra de Pedro; y es Jesús quien ha orado por Pedro antes que nosotros mismos, y si una oración es eficaz es la de Jesús.

– ¿Por qué se producen estas acusaciones? ¿Corre peligro el pontificado?

-Estas acusaciones se producen, sin duda, porque quienes conocen algunos hechos de extrema gravedad juzgan que se debía haber procedido con prontitud y sin paliativos. Es opinión de quienes así piensan. Yo no puedo decir si ha sido así o no, si se ha respondido según la gravedad de los hechos o no. Lo que yo puedo ver, como le he dicho antes, es que los obispos estamos en plena comunión con el Santo Padre, que cuenta con nuestro apoyo; y no creo que corra peligro alguno el pontificado.

El Papa, tal como acaba de manifestar el Vaticano en un comunicado, está plenamente decidido a que se investiguen los hechos sucedidos en Estados Unidos y que tanto han conmocionado la vida de la Iglesia. El Papa ha dispuesto que se examine la documentación con que cuenta la Curia pontificia, y no deja de observar que quizá no siempre se haya procedido de acuerdo con nuestra concepción actual de la gravedad de los abusos a menores. La Iglesia en cada país tiene que afrontar lo que sucede allí. En el caso de Estados Unidos, estamos viendo que muchos obispos americanos, igual que sucede en otros lugares en situaciones semejantes, así lo han pedido, porque los hechos tienen que ser investigados.

– ¿Qué opina de la exhumación de los restos de Franco?

-Sin prejuzgar nada sobre la conveniencia o posibilidad de algo que pudiera hacerse consensuadamente, contando siempre con la familia y según la ley. Esto debe quedar claro, pero ésta es una cuestión que se está prestando a manipulaciones políticas no exentas de cierto sectarismo y por razones ideológicas. Muchos de los mártires víctimas de la persecución religiosa durante la República y la Guerra Civil han sido rescatados de fosas comunes y de pozos atorados de cal viva. Es verdad que muchos miles de ellos fueron honrados desde los primeros momentos de la postguerra, pero otros no han aparecido, siguen enterrados en lugares desconocidos, mezclados con otros de manera anónima y son irrecuperables sus restos, al menos por ahora. Este es un asunto que hay que tratar con respeto y voluntad sincera de reconciliación.

La basílica de la Santa Cruz, del Valle de los Caídos, es una iglesia confiada a la comunidad religiosa del monasterio benedictino, y no un mausoleo de Estado. La pretensión de algunos de secularizar este lugar sagrado no sólo es contraria al carácter inviolable de las iglesias reconocido por la ley, sino un hecho inamistoso hacia la Iglesia Católica, un agravio no deseable y contrario al deseo de reconciliación plena. La manipulación sectaria de la memoria histórica no reconcilia, desestabiliza la paz social y pone en riesgo los logros de la transición. Por otra parte, las declaraciones a las que estamos asistiendo parecen dejar en claro que lo que de verdad les molesta a algunos es la Cruz, el signo cristiano por excelencia. Algunos no parecen haber aprendido nada de la historia ni tampoco haberse movido ideológicamente de donde siempre han estado.

– ¿Corren peligro los bienes inmatriculados a nombre de la Iglesia?

-No veo por qué van a correr peligro los bienes legítimos de la Iglesia. España es un Estado de derecho. Los bienes que se han inmatriculado recientemente, han sido inmatriculados conforme a ley, y antes no podían estarlo también conforme a ley, pero eran bienes seculares de pleno dominio eclesiástico y pacíficamente poseídos por la Iglesia.

Fuente: Religión Digital