(Turquía) Turquía da 15 días a misionero estadounidense para dejar el país

David Byle ha conseguido frenar tres órdenes de deportación en los 18 años que ha vivido en el país. El trabajo misionero de Byle está supuestamente permitido por las leyes turcas.

El misionero norteamericano David Byle, con pasaporte estadounidense y canadiense, tednrá que salir de Turquía tras 18 años viviendo en el país. El evangelista fue retenido en la estación central de trenes de Ankara este 13 de octubre, en un control de identificación. Byle, que está pendiente de un juicio de deportación, fue trasladado para ser interrogado al Departamento Anti-Terrorista pero fue liberado al día siguiente, según ha explicado la organización Middle East Concern.

David, que vive en Turquía con su esposa y sus cuatro hijos, ha colaborado con un curso sobre cristianismo en el país y es conocido por predicar en las calles.

ÓRDENES DE DEPORTACIÓN

Byle ha enfrentado órdenes de deportación anteriormente, pero las autoridades judiciales le han permitido permanecer en Turquía hasta en tres ocasiones. Una de ellas fue en 2007, cuando los cargos que se presentaron en su contra fueron retirados después de demostrar que la literatura que distribuía no calumniaba al islam. De hecho, legalmente, las actividades misioneras en territorio turco cuentan con el visto bueno de las leyes turcas.

En 2009 y 2016 el abogado de Byle detuvo con éxito otras dos órdenes de deportación. También en 2017 fue acusado de tener vínculos y formar parte de “organizaciones terroristas”, pero el Tribunal Constitucional canceló finalmente su deportación.

Ahora se espera que Byle apele la nueva orden, aunque se espar que abandone Turquía en los próximos quince días, para facilitar la obtención de un nuevo visado.

Según Middle East Concern, David Byle ha manifestado que él y su familia “se han visto sorprendidos por el amor y el apoyo, no sólo de los creyentes en Turquía, sino de literalmente en todo el mundo”. “Significa mucho para nosotros y nos alienta enormemente el saber que no estamos solos, que somos parte de una gran familia, la familia de Dios”, ha remarcado.

 

GRAN PRESIÓN DE LAS AUTORIDADES TURCAS

Tras el fallido golpe de estado contra el presidente Recep Erdogan en julio de 2016, las autoridades turcas han censurado a todo tipo de potenciales “enemigos” del país, incluidos periodistas, catedráticos universitarios y abogados. Miles de personas han sido detenidas, entre ellas varios misioneros cristianos en Turquía. El pastor estadounidense Andrew Brunson, encarcelado durante casi dos años bajo la acusación de presuntos vínculos terroristas, finalmente ha sido liberado este octubre.

Desde la Asociación de Iglesias Protestantes de Turquía ha expresado su preocupación por las restricciones a la libertad religiosa de las minorías cristianas en los últimos meses.

En marzo, Naciones Unidas llamó a Turquía para que pusiera fin al estado de excepción. Según Fox News, más de diez ciudadanos de Estados Unidos siguen encarcelados en prisiones turcas. Fuentes oficiales estadounidenses han descrito la situación como una “toma de rehenes política”.

Fuente: Protestante Digital