(China) Andrea Tornielli: “Por primera vez en muchos años, todos los pastores de China están en comunión con el Obispo de Roma”

El director editorial del Dicasterio para la Comunicación analiza el discurso del Papa ante el Cuerpo Diplomático

En su discurso sobre el “estado del mundo” visto con los ojos de la Santa Sede, el Papa Francisco dedicó algunas líneas importantes a la firma del Acuerdo Provisional con la República Popular China.

Es un paso importante, porque subraya una vez más la intención de que la Santa Sede se haya comprometido durante años a un “diálogo institucional largo y reflexivo” cuyo primer resultado significativo esté representado por el Acuerdo firmado en Beijing el 22 de septiembre de 2018 por el subsecretario de Relaciones de la Santa Sede con los Estados Antoine Camilleri y el Viceministro de Relaciones Exteriores de la República Popular China, Wang Chao.

Los últimos Pontífices y sus colaboradores se han comprometido, no con un propósito político o diplomático, sino para fomentar la unidad de la Iglesia Católica en China y la unidad entre los obispos chinos y el Sucesor de Pedro, que es garantizar los elementos esenciales para la Vida de las comunidades católicas.

 

 

El Papa Francisco quiso recordar en su discurso ante el Cuerpo Diplomático que había readmitido a los obispos “oficiales” ordenados sin mandato pontificio en plena comunión eclesial, “invitándolos a trabajar generosamente para la reconciliación de los católicos chinos y para un renovado impulso de evangelización”.

Por primera vez en muchos años, todos los pastores de la Iglesia Católica China están en comunión con el Obispo de Roma. Un signo de esta plena comunión fue la participación significativa de dos obispos de China continental al Sínodo sobre los jóvenes. Recordarán la emoción del Papa al saludarlos durante la celebración de la misa inaugural en el cementerio de la Basílica de San Pedro.

Las líneas finales del párrafo dedicado a China en el discurso papal a los diplomáticos también deben subrayarse: “Se espera que la continuación de los contactos en la aplicación del Acuerdo Provisional firmado contribuya a resolver los problemas pendientes y garantizar los espacios necesarios para el disfrute efectivo. de la libertad religiosa”.

Una vez más, deducimos lo que es inherente al título del acuerdo: ser un primer paso histórico, fundamental en un viaje que no se concluye y que aún llevará tiempo. Sobre el nombramiento de los nuevos obispos, como se anunció en septiembre, se ha llegado a un acuerdo.

Pero aún queda trabajo por hacer, concretamente, para resolver varios asuntos delicados aún pendientes, incluido el caso de obispos “clandestinos” que aún no han sido reconocidos por el gobierno chino: una actividad que compromete a la Santa Sede y que tiene como único objetivo la unidad de la Iglesia y la posibilidad de que millones de ciudadanos católicos chinos profesen su fe en plena comunión con el Papa.

Fuente: Religión Digital