(Venezuela) Dictadura venezolana contra la Iglesia católica: bloquea trabajo de obispos

Sacerdotes venezolanos están sujetos a intimidación, interrogados por “incitación al odio” y, por último, impedidos de brindar alivio espiritual a los enfermos, así como el último sacramento: la extremaunción

Después de la misa de la batas blancas, llamada así por la vestimenta de los médicos, los galenos salieron de la Iglesia de la Candelaria junto a Monseñor Tulio Ramirez, Obispo auxiliar de Caracas. Intentaron ingresar al Hospital J.M de los Rios y el acceso fue denegado por agentes de la Fuerza de Acción Especial de la Policía Nacional Bolivariana (FAES).

Luego de cuatro días sin electricidad y agua en Venezuela, tanto el equipo médico como el clero buscaban auxiliar y conocer el estado de salud de los más afectados de la crisis energética: los enfermos en los hospitales, particularmente los bebés en incubadoras.

Solo en el Hospital Universitario de Maracaibo murieron 80 bebés y la cuenta sigue. Ahora las morgues están militarizadas y no hay acceso ni información sobre el saldo total de muertos, tanto que ahora tampoco los sacerdotes pueden ingresar a dar la extremaunción y tampoco para dar alivio espiritual a los enfermos.

El “Escuadrón de la muerte” vigila hospitales venezolanos

Cabe resaltar que las fuerzas que custodian hospitales y morgues son las FAES, creadas el 14 de julio de 2017 por Nicolás Maduro; dicho en sus propias palabras, “para combatir el crimen y el terrorismo”.

Han sido apodadas como el “escuadrón de la muerte” dado que han sido ejecutores de muertes de civiles logrando que en los primeros seis meses de su existencia, la Policía Nacional Bolivariana pasó de ser responsable del 22 % de las muertes en el país, al 32 %.

De acuerdo con Provea (Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos), la ONG que documenta seriamente los muertos y las detenciones arbitrarias, “la Fuerza de Acciones Especiales de la PNB (Policía Nacional Bolivariana) es un escuadrón de la muerte que siembra terror en las zonas populares con una acción sistemática de ejecuciones, allanamientos arbitrarios, robo en las viviendas y maltrato a detenidos”.

“Según cifras oficiales, en 2017 murieron 4.998 personas en manos de las fuerzas de seguridad del Estado, es decir, unas 14 personas al día. Lo que opera en el país es una masacre por goteo, de la cual la FAES de la PNB es una pieza clave. Si tomamos estas cifras pudiera estimarse que, posiblemente, las víctimas de la PNB rondaron aproximadamente las 1.500 personas, que es la cifra que representa más del 30 % del total nacional”, explica Keymer Ávila, investigador del Instituto de Ciencias penales y profesor de la Universidad Central de Venezuela.

Alega que su modus operandi es militar. Toman militarmente una zona concreta, como si fuesen un ejército de ocupación y generalmente “cazan” a sus objetivos.

Fuente: Panam Post