(Puerto Rico) Adelantado el proyecto de ley sobre libertad religiosa

La representante María Milagros Charbonier rindió un informe positivo sobre la medida

El proyecto de administración que establece el marco legal de la llamada libertad religiosa en la rama ejecutiva será incluido en el calendario de órdenes especiales de la Cámara de Representantes en cualquier momento, luego de que el jueves la representante María Milagros Charbonier rindiera un informe positivo sobre la medida.

Charbonier presidió dos vistas públicas sobre la medida como presidenta de la Comisión de Gobierno de la Cámara de Representantes. Su correligionaria, la senadora Zoé Laboy, evalúa la medida en el cuerpo hermano y ya adelantó que no rendirá un informe positivo. Tiene como alternativas rendir un informe con enmiendas o un proyecto sustituto.

En el informe positivo, Charbonier cita jurisprudencia federal y la Constitución de Estados Unidos para justificar su apoyo a la medida.

Los objetores del proyecto sostienen que la pieza legislativa legitimiza el discrimen al establecer una serie de acomodos razonables para que funcionarios no tengan que rendir servicios a ciudadanos por razones religiosas.

Los departamentos de Salud y Justicia avalaron la medida.

“La Comisión realizó un análisis sosegado de las ponencias, valora los comentarios sometidos ante su consideración y aprecia las recomendaciones vertidas en la misma. La comisión acogió las recomendaciones vertidas en la ponencia del Departamento de Justicia y estableció que la Rama Legislativa y la Rama Judicial deberán aprobar sus propias guías para la protección de la libertad religiosa”, subrayó Charbonier.

La legisladora reiteró que el proyecto de ley incluye suficientes disposiciones para garantizar que los servicios al ciudadano se brinden sin dilaciones, mientras se reconoce la libertad religiosa de quienes la enarbolan.

Uno de los grandes peligros del proyecto consiste en que no ofrece remedios a las “víctimas” de la medida, según han denunciado objetores del proyecto que insisten en que no es necesario.

En el artículo 6 de la medida se dispone que los ciudadanos no renuncien a su libertad religiosa por participar en negocios, en lugares, foros públicos “o por interactuar con el gobierno”.

También se legisla que el gobierno no podrá establecer como condición para la otorgación de fondos o contratos, el que una organización religiosa renuncie a los atributos de su carácter religioso.

Según dispone la medida, la razonabilidad de una creencia religiosa no podrá ser cuestionada al momento de evaluar una solicitud de acomodo razonable.

Charbonier, por su parte, no ha rendido el informe sobre el proyecto que prohíbe las terapias de conversión.

Fuente: El Nuevo Día