(Italia) Mujeres cristianas denuncian el discurso de odio hacia Carola Rackete

Las luces de Lampedusa se acercan. La proa de la nave Sea Watch3 apunta hacia el muelle y continúa navegando a muy baja velocidad. Una nave militar hace una maniobra intimidante, pero la comandante no detiene la marcha, totalmente decidida a atracar en el puerto comercial y hacer descender a los 40 inmigrantes que lleva a bordo. Como una plataforma de luces que emerge en la oscuridad de la noche, la nave entra en el puerto. Una embarcación de la guardia de finanzas intenta impedirle el ingreso, pero Carola Rackete no detiene la maniobra y ambas naves se rozan. Finalmente, la Sea Watch atraca en medio de aplausos y gritos de júbilos de parlamentarios, voluntarios de Ong y vecinos de Lampedusa que han decidido no dormir esa noche. Es la madrugada del sábado 29 de junio.

Allí están Pietro Bartolo, el medico de Lampedusa -autor del libro “Lágrimas de sal”- que desde hace poco es europarlamentario, también la ex alcaldesa de la isla, Giusi Nicolini, el parroco don Carmelo, activistas del Foro Lampedusa solidaria, los cristianos valdeses de Mediterranean Hope, turistas que filman y sacan fotos con sus teléfonos, periodistas y camarógrafos.

También hay otras personas -de la línea política del ministro Matteo Salvini- que esperan que la comandante descienda de la nave para comenzar a gritar insultos sexistas y amenazas. “Vete a Holanda, gitana”. “Primero los italianos, primero los italianos”. “Deberías ser violada por los clandestinos”. Todo queda registrado.

La capitana Carola Rackete fue detenida y enfrenta varios cargos en el juzgado de Agrigento. El caso ha generado reacciones en distintos ámbitos políticos y civiles de Europa, al tiempo que uno de los videos filmados aquella madrugada en el puerto, donde se escucha claramente a un hombre gritar en siciliano que la capitana debería ser violada, está dando la vuelta al mundo.

MUJERES EVANGÉLICAS

El lunes, la Federación de mujeres evangélicas en Italia (FDEI) adhirió al comunicado emitido por el Observatorio interreligioso sobre la violencia contra la mujer, en el cual se denuncia las ofensas sexistas contra la capitana de la Sea Watch.

Dicho comunicado señala la gravedad del discurso de odio y de la violencia misógina que están acompañando el caso: “Sobre el muelle de Lampedusa ha sido utilizado pornográficamente el campo semántico de la sexualidad para castigar a una mujer; una joven que encarna el rechazo por un orden político y simbólico indiferente a la vida, que une el ideal de solidaridad y el pragmatismo de la ayuda, que conocía el riesgo de su gesto valiente pero no se detuvo por amor a los demás”, declararon las mujeres del Observatorio.

“Una vez más la violación es considerada como un arma de guerra contra el cuerpo de las mujeres, porque es en la relación entre hombre y mujer que radica la primera intolerancia hacia el otro”, continúa el comunicado.

El Observatorio interreligioso sobre la violencia contra la mujer se constituyó oficialmente a inicios de este año en Boloña y reúne a mujeres de diversas tradiciones religiosas (cristianas protestantes -luteranas, metodistas, valdeses, bautistas, adventistas, pentecostales-, católicas, ortodoxas, judías, hinduistas, musulmanas, budistas).

OBISPO LUTERANO

El mismo día del desembarco en Lampedusa y arresto de Carola Rackete, Heinrich Bedford-Strohm, obispo luterano de Baviera y presidente del Concilio de la Iglesia Evangélica en Alemania publicó un mensaje en las redes. “A veces las palabras bíblicas llegan en el momento justo. El hecho de que la capitana de la Sea Watch haya sido arrestada me produce tristeza y enojo. Una joven mujer es arrestada en un país europeo porque ha salvado vidas humanas y quiere conducirlas a tierra con seguridad. ¡Un escándalo para Europa! La palabra bíblica correspondiente al sábado 29 de junio dice: No nos cansemos, pues de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos (Gálatas 6:20). La perspectiva de una cosecha, por el compromiso de tantas personas en la sociedad civil europea, sobre todo la tripulación de la Sea Watch por motivos humanitarios, constituyen hoy un estímulo. Mis pensamientos y oraciones están esta mañana con Carola Rackete”, escribió.

Fuente: Protestante Digital