(Colombia) Libertad religiosa, respeto por las creencias

Risaralda es el primer territorio en aplicar la Política Pública Nacional de Libertad Religiosa y de Culto

El 4 de julio se celebró el Día Nacional de la Libertad Religiosa y de Cultos, que tiene como fin rescatar el pensamiento que reunen las diferentes confesiones religiosas y que enriquecen a los ciudadanos en vez de dividirlos y enfrentarnos.Fue así como en medio de un acto protocolario en la Plaza de Bolívar, en el que estuvieron presentes autoridades departamentales, locales y representantes de los diferentes grupos religiosos que hay en la región, que se conmemoró este día. Actualmente Risaralda es el primer departamento que aplica la Política Pública de Libertad Religiosa y de Culto reconociendo que este sector ha sido un actor importante en la construcción de tejido social.

“Este evento como desarrollo de la Constitución Política de Colombia y fue además un compromiso que adquirimos con la comunidad de promover esta política pública que hoy la estamos implementando y dando ejemplo a todo el país. Esto ayuda que haya una buena convivencia que nos entendamos la elección religiosa de cada personas y que podamos ejercerla sin ninguna dificultad” expresó el gobernador de Risaralda, Sigifredo Salazar Osorio.

El objetivo ha sido visibilizar las diferentes estrategias gubernamentales para el fortalecimiento de la libertad religiosa y de cultos, a través de acciones de cooperación interreligiosa para el logro de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, especialmente aquellos que contribuyan al fortalecimiento de la reconciliación y la búsqueda de la paz.

Con el apoyo del Ministerio del Interior, la Gobernación de Risaralda, desde el 2017 recorrió el departamento y con 500 líderes de diferentes confesiones religiosas se concertaron los lineamientos, contenidos y demás aspectos requeridos para la adopción de la política pública, con la cual se dará mayor reconocimiento ante el Estado y las diferentes organizaciones religiosas tendrán más garantías de participación en temas de incidencia social. La Secretaría de Gobierna ha sido la encargada de implementarla a través del Comité de Libertad Religiosa del que hacen parte las iglesias y comunidades de fe de todo el departamento.

“Este comité también promoverá el diálogo interreligioso para la defensa de las libertades de culto y diseñará un plan para promover la tolerancia entre miembros de las diferentes organizaciones religiosas que habitan en Risaralda”, puntualizó la titular de la cartera de Gobierno.

Constitucional

La Constitución Política de Colombia de 1991, que fue promulgada un 4 de julio hace ya 28 años, significó una profunda transformación para el país, para su democracia y para todos sus habitantes.

Entre los cambios que trajo consigo implicó uno sustancial uno del estado de cosas que regían hasta entonces, tiene que ver con la libertad de culto y con la protección de los derechos de quienes piensan distinto.

Por lo menos tres de los artículos iniciales de la Constitución están consagrados a la garantía de esos derechos. El artículo 13, por ejemplo, señala que todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.

A su vez, el artículo 18 garantiza la libertad de conciencia, por lo que nadie podrá ser molestado por razón de sus convicciones o creencias. Y más específicamente, el artículo 19 garantiza la libertad de cultos. “Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Todas las confesiones religiosas e iglesias son igualmente libres ante la ley”, reza dicho artículo.

“La libertad religiosa es un derecho constitucional, pero en el país de la libertades y en el país de las leyes esta libertad esta desconocida y para nosotros es muy importante que las entidades territoriales y municipales se interesen por ello, porque en la congregaciones religiosas donde se imparten los mensajes de esperanza de amor es donde estamos construyendo y creando tejido social, por eso tan relevante para historia de nuestros país aplicar esta política pública”, agregó Henry Ramírez, Representante del Comité Departamental de Libertar Religiosa.

La convivencia ciudadana es un deber y derecho de obligatorio cumplimiento en el que juegan un papel importante las iglesias y comunidades de fe.

Fuente: El Diario