(México) Piden libertad religiosa en espacios públicos

Encabezados por el pastor evangélico Margil Lima, un grupo de religiosos acudió al Congreso local para pedir que no sea aprobada la propuesta del diputado Luis Donaldo Colosio, de negarles espacios públicos para sus eventos.

Inconformes con la propuesta del diputado local de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio, de impedir que en sitios públicos se realicen eventos religiosos con el argumento de que incluyen discursos de odio, un grupo de pastores evangélicos de Nuevo León solicitó al Congreso del Estado rechazar dicha petición.

Margil Lima, pastor evangélico y quien encabezó al grupo, dijo que preocupa persista la discriminación por motivos religiosos ya que presenta graves violaciones a los derechos humanos, al transgredir la autonomía de las religiones y las convicciones ideológicas.

​Consideraron que la postura de Colosio es una forma de violencia en contra de los ciudadanos creyentes.

Lima señaló que Colosio hizo una petición al Congreso y lo hará también al municipio de Monterrey, para impedir que los espacios públicos sean utilizados por grupos religiosos, postura que les preocupa.

“Les comentaba a un grupo de pastores que muchas veces la discriminación religiosa ha sido más expresada en nuestro país, que lo que ahorita Colosio está exponiendo. Podemos remontarnos a ciudades como Chiapas donde lamentablemente hubo acciones de discriminación religiosa, esas sí son acciones en donde hubo muerte, donde hubo persecución, agresiones físicas y verbales”, declaró.

En su escrito hacen referencia al documento de Colosio, también al marco histórico y la importancia de la religión en la civilización, y al marco constitucional que protege a la libertad religiosa.

Agregó que, actualmente, la Constitución mexicana reconoce y protege el respeto absoluto a la libertad religiosa en sus artículos 1, 24 y 130.

“La Constitución señala que toda persona tiene derecho a la libertad de religión, en forma individual o asociada, y que no debe de existir ningún tipo de persecución para quien profese alguna religión, o para quien no tenga participación o simpatía con alguna creencia religiosa.

“El Estado mexicano ha firmado tratados internacionales en los que se compromete a respetar las creencias de todos los ciudadanos, incluso de aquellos que han decidido no practicar alguna”, declaró.

Fuente: Milenio