(España) Xenofobia en el Ayuntamiento

El pasado jueves este periódico recogía las manifestaciones del concejal de Vox en el Ayuntamiento de Badajoz, Alejandro Vélez, oponiéndose a que en el cementerio municipal hubiera un espacio para hacer enterramientos de acuerdo al Islam, una vez que la Junta, tras reunirse con representantes de la comunidad musulmana en nuestra región, se disponga a modificar la normativa con el fin de que se faciliten espacios en los cementerios extremeños en los que se pueda enterrar a los musulmanes según su culto.

No era una información muy extensa, pero resultó suficiente para que el concejal Vélez mostrara su hostilidad hacia los musulmanes. Esto fue lo que dijo: «Si quieren enterrarse aquí, que lo hagan en los nichos disponibles en el camposanto municipal. No somos partidarios de crear guetos en un cementerio que es aconfesional. Tienen que asimilar nuestra normativa. Son ellos los que se tienen que adaptar a nuestras normas. No deberíamos perder tiempo ni recursos económicos en adaptar algo que no es necesario ni creemos que sea conveniente. La religión islámica choca con nuestra cultura. Nos encantaría que hubiera una reciprocidad en la libertad religiosa en muchos países musulmanes donde los cristianos están perseguidos».

Esas manifestaciones no me cogieron por sorpresa. Vélez no es nuevo en política y ha dado ya muestras de animadversión hacia los extranjeros, y en particular hacia los musulmanes. Militó en partidos como Democracia Nacional, de ideología neonazi, o en el Partido por la Libertad Manos Limpias, un nombre que recuerda al pseudosindicato cuyos dirigentes fueron a la cárcel acusados de extorsión, y con ambos partidos se ha presentado durante años a las elecciones, algunas en Talayuela, una de las localidades de Extremadura con mayor porcentaje de extranjeros que son musulmanes; y Almendralejo, donde también hay una nutrida colonia de rumanos.

El concejal de Vox en el Ayuntamiento de Badajoz no parece dejar en paz a los musulmanes, ni vivos ni muertos

Pero aun siendo lo que se espera del concejal Vélez, no me voy a acostumbrar a que su discurso intolerante sea considerado uno más de los que forman parte del debate político. Sencillamente porque no lo es: en el Ayuntamiento de Badajoz y hasta donde me alcanza la memoria nunca nadie había tratado de poner límites a la práctica de las creencias religiosas de ningún ciudadano. Es precisamente lo que hace el concejal de Vox, de quien cabe pensar que le gustaría que Badajoz retrocediese décadas en el inevitable camino hacia un mundo cada vez más abierto e integrador.

De todas las manifestaciones hechas por Vélez y aquí citadas, la que me parece más inadmisible es ese malicioso condicional con que las inicia: ‘si quieren enterrarse aquí’. ¿Dónde van a querer enterrarse si no es en la ciudad en la que viven, en la que tienen familia y, en muchos casos, en la ciudad donde han nacido? ¿A qué inhumana conducta obedece que se ponga en entredicho ese derecho simplemente por ser musulmán? Alejandro Vélez no parece estar dispuesto a dejar en paz a los musulmanes, ni vivos ni muertos. Es preocupante que alguien con ese discurso tenga mando en plaza en el Ayuntamiento de Badajoz.

Fuente: HOY