(Internacional) El mundo se vuelve cada vez más hostil con las religiones

Lejos de aminorar, la restricciones de los gobiernos en materia religiosa (leyes, políticas y acciones de los funcionarios estatales que restringen las creencias y prácticas religiosas) han aumentado peligrosamente en todas partes del mundo en el período que va de 2007 a 2017.

Así lo atestigua el décimo informa anual realizado por el Pew Research Center (PRC); en el que se muestra que en esa década hay un número creciente de países que tiene niveles altos / muy altos de restricciones gubernamentales sobre la religión.

De forma concatenada, también el análisis del PRC muestra que las hostilidades sociales que involucran la religión, incluida la violencia y el acoso por parte de individuos, organizaciones o grupos privados, también han aumentado desde 2007, año en que el organismo comenzó a rastrear el problema.

En 2017 había 52 gobiernos, incluidos algunos en países muy poblados como China, Indonesia y Rusia, que imponen niveles de restricciones a la religión “altos” o “muy altos”, frente a cuarenta que lo hacían en 2007.

Por otra parte –en el mismo período—ascendió de 39 a 56 el número de países en los que las personas que experimentan los niveles más altos de hostilidades sociales relacionadas con la religión.

¿En qué se basa el aumento de las restricciones religiosas?

El PRC ha encontrado que las restricciones religiosas proceden de muy diversas fuentes. Hay leyes y políticas que restringen directamente la libertad religiosa (como exigir que los grupos religiosos se registren para operar) y el favoritismo gubernamental a grupos religiosos en específico.

Estas dos restricciones son las más difundidas a nivel mundial, según el PRC. De hecho, se producen en cada una de las cinco regiones rastreadas en el estudio: América, Asia-Pacífico, Europa, Medio Oriente, África del Norte y África subsahariana, con un aumento global 2007-2017 de veinte por ciento.

En cuanto a hostilidades sociales en materia religiosa, la categoría que más ha aumentado es la de las hostilidades relacionadas con normas religiosas (por ejemplo, el hostigamiento de mujeres por violar los códigos de vestimenta religiosa).

Según el PRC, han surgido otros dos tipos de hostilidades sociales, el hostigamiento por parte de individuos y grupos sociales (que va desde pequeñas pandillas hasta la violencia de la mafia) y la violencia religiosa por parte de grupos organizados (incluidos grupos neonazis como el Movimiento de Resistencia Nórdica y grupos islamistas como Boko Haram).

Quizá no todas son malas noticias. La tensión y la violencia interreligiosa (por ejemplo, enfrentamientos sectarios o comunales entre hindúes y musulmanes en la India) ha disminuido 17 por ciento en el período 2007-2017, pasando de 91 a 57 países.

Un panorama de sombras

“Estas tendencias sugieren que, en general, las restricciones religiosas han aumentado en todo el mundo durante la última década, pero no lo han hecho de manera uniforme en todas las regiones geográficas o en todo tipo de restricciones”, dice, en su análisis anual el PRC.

Según el informe, el nivel de restricciones comenzó alto en la región de Medio Oriente y África del Norte, y ahora es más alto en las ocho categorías medidas por el estudio. Pero algunos de los mayores aumentos –en la década analizada– se han producido en otras regiones, incluida Europa.

En el viejo continente hay un número creciente de gobiernos que han puesto límites a la vestimenta de las mujeres musulmanas, y en el África subsahariana, donde algunos grupos han tratado de imponer sus normas religiosas a través de secuestros y conversiones forzadas.

Esta visión general de las restricciones a la religión proviene de una serie de estudios realizados por el PRC que analizan hasta qué punto los gobiernos y las sociedades de todo el mundo inciden en las creencias y prácticas religiosas.

Hay que hacer notar que los investigadores estudian cada año más de una docena de fuentes de información pública disponible y ampliamente citada, incluidos informes anuales sobre libertad religiosa internacional por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos y la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de este país.

*Con información del Pew Research Center*

Fuente: Aleteia