(EEUU) Cesan condenas de muerte por blasfemia en Pakistán pero se han registrado 70 asesinatos

El Director ejecutivo del Centro para la Justicia Social de Lahore, Pakistán, Peter Jacob, visitó Estados Unidos para asistir al evento Ministerial para Avanzar la Libertad Religiosa, organizado por el Departamento de Estado del país. Con ocasión de este encuentro, el activista concedió una entrevista a Catholic News Service en la que alertó sobre la continuidad de los efectos negativos de las leyes de blasfemia en el país a pesar de haber cesado la condena a muerte por este crimen en los tribunales.

“La letalidad de la ley no solo está probada por la ley sino también por la gente”, advirtió el experto, quien recordó que a pesar de no haber nuevas sentencias de muerte sí se han producido 70 asesinatos relacionados a acusaciones de supuestas blasfemias. “Existe esta tremenda lucha para que esta ley sea enmendada o el efecto de la ley sea neutralizado por una legislación paralela que introduzca salvaguardas frente el abuso”.

Uno de los capítulos más oscuros de la ley de blasfemia en Pakistán fue el llamado “incidente de Gojra”, cuando una acusación de blasfemia dio origen a una agitación popular que se transformó en uno de los más graves actos de violencia anticristiana. Seis creyentes fueron incinerados vivos y 140 casas de cristianos fueron destruidas, causando el desplazamiento de cientos de familias. Los hechos fueron investigados y se realizó por parte de las autoridades judiciales una serie de recomendaciones para prevenir que se repita una tragedia de este tipo. “Los gobiernos sucesivos no han prestado atención a los resultados de estas recomendaciones“, denunció Jacob.

Además de los actos de violencia, los creyentes en Pakistán enfrentan otros desafíos como la limitación de su trabajo social. Tanto Catholic Relief Services como Cáritas Irlanda han tenido que cesar sus operaciones y las autoridades limitan la participación de las ONG a temas de menor incidencia social. “Nuestra lucha es que trabajamos por la igualdad de oportunidades y la igualdad de derechos para todos los ciudadanos de Pakistán sin discriminación, sin temor, sin inseguridad”, indicó Rubina Feroze Bhatti, miembro fundadora y actual Secretaria general de la Organización Taangh Wasaib, que aboga por la participación de las minorías religiosas y las mujeres en la esfera pública. “Necesitamos que nuestras instituciones regresen, pero necesitamos la presencia de minorías religiosas en todas las estructuras, estructuras públicas, instituciones públicas y similares”.

Fuente: Gaudium Press