(EEUU) “Las acciones del partido comunista chino son inaceptables”, dice funcionario estadounidense en referencia a la persecución religiosa

Sam Brownback, el embajador extraordinario de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, hizo una declaración en Twitter el 29 de julio de 2019: “El 20 de julio se cumplieron 20 años desde que Falun Gong fue prohibido en China. Hoy en día, los practicantes todavía se enfrentan a la persecución a manos del gobierno chino, incluyendo arrestos, torturas y la renuncia forzada a su fe. Las acciones del partido comunista chino son inaceptables”.

Desde que se convirtió en embajador extraordinario para la Libertad Religiosa Internacional en febrero de 2018, Brownback ha abordado las violaciones de los derechos humanos contra los practicantes de Falun Dafa -también conocida como Falun Gong- en China en numerosas ocasiones.

En el Club de Corresponsales Extranjeros en Hong Kong el 8 de marzo de 2019, criticó la persecución del partido comunista chino (PCCh) contra Falun Gong y la sustracción de órganos aprobada por el estado a los practicantes vivos de Falun Dafa. “La opresión del gobierno chino se extiende a Falun Gong, cuyo abuso ha sido bien documentado”, comentó. “Persisten las acusaciones de que el gobierno chino sigue robando órganos a la fuerza a los prisioneros retenidos por su fe, incluyendo a los practicantes de Falun Gong y a los üigures”.

Dijo que el gobierno de Estados Unidos continuará instando al gobierno chino a poner fin al abuso y maltrato de los practicantes de Falun Dafa. “Esto ha durado más de veinte años y debe terminar. Además, deben abordar el asunto del paradero de los practicantes desaparecidos”, continuó.

El 21 de junio de 2019, cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó su Informe Anual sobre Libertad Religiosa Internacional de 2018, el informe incluía a China como un “País de Preocupación Particular” (CPC) bajo la Ley de Libertad Religiosa Internacional de 1998 por haber participado o tolerado violaciones particularmente graves de la libertad religiosa.

Brownback dijo que China había declarado la guerra a la fe. “Hemos visto cómo el gobierno chino abusa cada vez más de creyentes de casi todas las religiones y de todas las partes del continente”, explicó.

Mencionó específicamente la sustracción de órganos aprobada por el estado del PCCh de prisioneros de conciencia vivos, incluyendo practicantes de Falun Dafa, üigures, budistas tibetanos y cristianos clandestinos.

Alertó a la opinión pública de que las atrocidades perpetradas por el estado chino deberían conmocionar la conciencia de todos.

Al régimen comunista chino le dijo: “No se equivoquen, no ganarán su guerra contra la fe. Esto tendrá consecuencias para su posición en su país y en todo el mundo”.

Fuente: BLes