(España) La mujer que venció a todas las presiones para que abortara

La propia madre de Michelle arregló los papeles para que se sometiera al aborto. Ella llegó a acudir a la clínica, pero una mujer hizo que cambiara de idea

Tenía 19 años cuando se quedó embarazada. No se lo esperaba y como cualquier joven a su edad tenía planes de futuro. “Yo iba a comenzar las clases de estética en septiembre y pensaba compaginarlo con un trabajo que tenía cuando me enteré que estaba embarazada; no me lo esperaba”.

Como puede pasar en cualquier familia, Michelle, con miedo y algo de vergüenza, se vio obligada a contarle la verdad a su madre y a su novio, los cuales desde el primer momento mostraron su disconformidad y lo primero que le dijeron fue “¡No! aborta”.

Consciente de su edad y que era dependiente de su madre, Michelle se vio sometida a una gran presión tanto social como familiar. “Me dijeron que iba a arruinarles la vida y la mía, que no podían alimentar una boca más y me presentaron a otras personas de la familia que habían abortado. Hubo un momento en el que pensaba que realmente le estaba arruinando la vida a mi familia. Me convencí de que yo era el problema y, sentada en un puente, pensé en quitarme del medio”, ha contado.

El apoyo familiar en situaciones complicadas es crucial para la superación, pero en el caso de Michelle fue todo lo contrario; su madre arregló los papeles para facilitar el aborto. “Cuando fui al médico, me dijo: ‘aquí están los papeles para que abortes’. A ti te dicen aborta, aborta, aborta… por todos lados. Entonces yo fui de cabeza”, señala. 

Tras realizar el papeleo que exige la Seguridad Social, Michelle acudió a la clínica dispuesta a abortar y de esta manera resolver el conflicto que estaba teniendo con su familia y su novio. Recuerda que “iba tan ciega que no vi que había una señora delante de mí hasta que me empezó a hablar”. “Me paró y recuerdo que me preguntó, ¿qué es lo que necesitas para no abortar?”, rememora. Esta es la pregunta que ha reconocido   Michelle que fue como “la luz que me hizo despertar y darme cuenta de lo que estaba a punto a realizar ”. Se sentó llorando en una esquina con Marta, mientras ella le hablaba ofreciéndole su ayuda.  “A ti te dicen aborta, aborta, aborta… por todos lados… entonces yo me fui de cabeza”, señala. 

Marta Belarde, es la Presidenta de la Asociación Católica Más Futuro que junto a la de San Juan Pablo II, recorren diferentes laboratorios y clínicas salvando vidas. Habitualmente se les conocen como “rescatadores”; lleva en el mundo Pro-vida desde los 18 años, y lo considera su “verdadera carrera profesional”. Un trabajo voluntario, la mayoría jóvenes universitarios, que consiste en hablar. “Nosotros sólo hablamos con la persona, le pedimos que nos escuche y le ofrecemos una salida y es increíble porque todas se paran y nos escuchan”, asegura Marta. Reconoce que la historia es diferente cuando la joven es menor de edad pues “los padres no nos permiten hablar con las niñas y toman ellos la decisión”.

Michelle de 25 años, ecuatoriana que lleva 18 años viviendo en España, ha vuelto a encontrar la fe en Dios a través de los “rescatadores” de la Asociación Más Futuro de la que actualmente es una voluntaria más. Asiste a retiros para tener momentos de espiritualidad y participa en peregrinaciones y vigilias para seguir fortaleciendo su fe.  Su hija ha crecido, tiene ahora cinco años y afirma que “es lo mejor que le ha pasado en la vid”. “Es mi motor y me ha ayudado a prestar más atención a mi vida y a valorar las cosas”, ha contado. Está feliz y contenta trabajando como autónoma, posee una Networkingy y da trabajo a otras personas que forman parte de su equipo. 

A través de la Cadena COPE, ha querido recordar a muchas jóvenes “que ellas pueden”. “Las cosas pueden resultar difíciles al principio, pero tienes que mantenerte fiel sin importar lo que diga la gente actuando siempre con el corazón”, ha dicho. Nunca te apresures a quitar una vida o a tomar una decisión de la que te puedas arrepentir toda tu  vida.

Fuente: COPE