(Cuba) El respeto al derecho ajeno también incluye al Islam

El pasado día 17 de agosto la actriz y presentadora cubana Ariana Álvarez desató un manojo de críticas en su contra al calificar al Islam en Cuba como un horror en los comentarios a una publicación en el perfil de Facebook de la protectora de animales Beatriz del Carmen Hidalgo-Gato Batista.

La publicación de Beatriz Batista era una noticia de Telemundo 51 del viernes 16 de agosto de este año titulada Crece la religión musulmana en Cuba y en la que se relata el incremento de la comunidad islámica y la presencia cada vez más visibles de mujeres musulmanas caminando por la calles de La Habana.

Hay que señalar que Beatriz es musulmana, y como era de esperar, fue la primera en reclamarle a Ariana Álvarez por su comentario abiertamente islamofóbico.

La comunidad islámica en Cuba es relativamente joven y desde sus primeros días se ha visto atacada, marginada por las autoridades políticas de la isla que insisten en no reconocer la libertad religiosa como un derecho inalienable de los seres humanos, pero  llegan al uso de la fuerza a través de los órganos de represión del régimen, sin dejar de mencionar la clásica intimidación y la expulsión de centros laborales y de estudios, secuestros, detenciones arbitrarias y lesiones, como en el caso del imam de Holguín, Abdullatif Abu Maryam, quien en junio de 2017 sufrió una fractura en su mano izquierda provocada por agentes de la seguridad del estado mientras intentaba defender sus derechos como creyente y como cubano.

En esa ocasión los agentes de la policía política entraron sin autorización a la mezquita que Abdullatif mantiene dentro de su vivienda y ante sus reclamos los esbirros reaccionaron con violencia terminando con el imam lesionado y detenido por una semana, luego de la cual lo liberaron con una multa de 1500 pesos por desacato.

Luego de que Beatriz le reclamara a Ariana Álvarez por su comentario, la actriz se mantuvo en su posición y en ningún momento intentó disculparse, aunque sí insistió en que no quería polémica y que sus comentarios eran solo su opinión, que no por opinión dejan de señalarla de intolerante, irrespetuosa, y sobre todo, de islamofóbica.

Para terminar de dar su opinión y escapar, Álvarez se burló de Saif Musa Ayala, uno de los musulmanes que intentó sacarla de su error, y al final terminó bloqueado a todos los que trataron dialogar con ella. Pero más que islamófoba, el problema de la actriz cubana consiste en no respetar los derechos y las opiniones de otros, aunque sí reclamó desde el primer momento respeto para ella.

El Islam en Cuba está empañado por la falta de información que hay al respecto, y eso básicamente se debe a que los medios de comunicación están en manos del régimen de los Castro, el cual no permite que  se informe de manera veraz sobre cualquier tema que no comulgue con su política y manera de administrar el país.

Fuente: ADN Cuba