(Mundo) La intolerancia contra los no religiosos también ha crecido en los últimos años

La mayoría de los países en los que se han dado más casos de intolerancia son de mayoría islámica, como Arabia Saudí o Qatar, aunque también los hay culturalmente cristianos, como Grecia o Estados Unidos. 

Los colectivos religiosos no son los únicos que han experimentado un incremento de las restricciones durante los últimos años. La población que no se identifica con ninguna religión en concreto también ha vivido un aumento del acoso, tanto por parte de los gobiernos como de la sociedad en general, según publica el centro de investigación estadounidense Pew Research.

“Los no religiosos fueron acosados por los gobiernos, grupos privados o ambos en 23 países en 2017 [último año del que se disponen datos], en comparación con los 14 del año anterior”, puede leerse en la publicación de la entidad. Tal como muestra la investigación, el incremento de ese acoso se hace más evidente si se retrocede hasta 2012, cuando solo se registraron casos de intolerancia contra personas no religiosas en tres países.

“La gente que no es religiosa [en referencia a ateos, agnósticos y quienes pueden ser creyentes pero no se identifican con ninguna religión] también es acosado por sus creencias”, dicen desde Pew Research. “Y el número de países donde se ha experimentado ese acoso ha aumentado considerablemente”, añaden.

MAYORÍA DE PAÍSES DE TRADICIÓN MUSULMANA

De los 23 países en los que Pew Research registró algún caso de acoso en 2017 contra la población que se define como no religiosa, quince son de mayoría musulmana. Entre ellos, destacan Arabia Saudí, a pesar de que cofinancia el centro de diálogo interreligioso Kaiciid, o Qatar, sede de la próxima Copa del Mundo de fútbol, en 2022. También están Indonesia, el país con más población musulmana en el mundo, Turquía, Túnez, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Irán o Maldivas. En este último, dicen desde remarca la publicación, “un bloguero secular fue asesinado tras criticar el fundamentalismo religioso y el extremismo violento”. Algo a lo que el presidente Abdulla Yameen replicó diciendo que “el gobierno no permitirá que nadie publique contenido jocoso contra el islam”.

La lista también incluye siete países de tradición cristiana, como la Rusia neo-ortodoxa de Vladimir Putin, Grecia, Armenia, Paraguay o Estados Unidos, a pesar de que un 23% de su población se considera no religiosa. “El FBI reportó más incidentes relacionados con delitos de odio contra ateos y agnósticos en 2017 que en los dos años anteriores”, dicen desde Pew Research.

India, de mayoría hindú, también forma parte del grupo de países donde se han registrado ataques contra la población no religiosa. Éstos, apuntan desde el centro de investigación, “tienden a afrontar el acoso en donde otros grupos son mayoritarios”.

Gráfico que muestra la escalado de hostilidades registrada en los últimos años contra los principales grupos religiosos en el mundo, incluidos los que no se identifican con ninguna religión. / Pew Research

GOBIERNOS Y SOCIEDAD, PRINCIPALES ACOSADORES

Según la publicación de Pew Research, los gobiernos y actores políticos son los principales responsables del acoso contra la población no religiosa. Así sucede en 14 de los 23 países en los que se han registrado ataques, y entre los que destacan Rusia, Arabia Saudí, Grecia, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Armenia, Sudán, Irán, Iraq e Indonesia.

Las entidades sociales y los ciudadanos individuales, en cambio, son los máximos responsables del acoso en 13 de los países, como Bangladesh, India, Montenegro, Paraguay, Tayikistán, Túnez, Turquía, Estados Unidos y Yemen.

Hay cuatro países en los que el origen de las hostilidades proviene de ambos estamentos, el político y el social; Egipto, Maldivas, Kenya y Malasia, donde el gobierno ha declarado el ateísmo “inconstitucional”.

Con un total del 16% de la población mundial, el colectivo no religioso es el tercero más grande del mundo, después del cristiano (31%) y el musulmán (23%). “A pesar de que han experimentado un incremento del acoso en los últimos años, el número de países implicados es todavía relativamente pequeño si se compara con la cantidad de naciones en las que el cristianismo y el islam son perseguidos”, dicen matizan desde Pew Research. En su publicación, la entidad concluye que “todos los grupos religiosos han vivido un acoso más generalizado en los últimos años”.

Fuente: Protestante Digital