(China) Shandong intensifica los ataques contra la Iglesia de Dios Todopoderoso

Las campañas de arresto de miembros de la IDT se intensifican, ya que el PCCh emplea herramientas de vigilancia de alta tecnología e incita a los residentes a denunciar a los creyentes que no tienen dónde esconderse.

La Iglesia de Dios Todopoderoso (IDT) es el nuevo movimiento religioso cristiano chino de mayor envergadura y el que ha sido sometido a una brutal opresión desde su fundación en 1991. En el año 2018, aproximadamente 24 000 miembros de la IDT fueron perseguidos solo a causa de sus creencias religiosas y por participar en actividades religiosas habituales, tales como asistir a reuniones y predicar el Evangelio. En el año 2019, la campaña nacional contra la Iglesia continúa vigente, y el Gobierno utiliza una amplia variedad de medios para monitorear, rastrear y reprimir a los creyentes de la misma.

La provincia china oriental de Shandong es una de las zonas donde la IDT ha sido atacada con mayor severidad, y desde la primavera, se han implementado allí operaciones de arresto masivo. Bitter Winter visitó la provincia para conocer mejor la situación.

En todas las aldeas se han establecido cajas de denuncias

Durante el pasado mes de abril, la ciudad a nivel de condado de Gaomi puso en marcha una operación especial integral para acabar con los xie jiao, siendo Falun Gongy la IDT los objetivos principales de la misma. Posteriormente, en cada aldea bajo la jurisdicción de la ciudad se han publicado notificaciones sobre la campaña tendiente a reprimir a estos grupos religiosos, acompañadas de cajas de denuncias donde los residentes pueden dejar pistas anónimas sobre los creyentes. También se han establecido líneas telefónicas especiales.

En China, cualquier movimiento religioso independiente que sea considerado hostil al Partido Comunista Chino (PCCh) o que crezca con demasiada rapidez puede ser incluido en la lista de xie jiao. Estar activo en cualquiera de estos grupos es considerado un delito, punible con una pena de prisión de tres a siete años «o más», de conformidad con el Artículo 300 del Código Penal Chino.

Para alentar a los aldeanos a denunciar a los creyentes, la notificación de recompensa establece que los soplones pueden recibir de 500 a 3000 yuanes (aproximadamente de 71 a 425 dólares) por cada pista informada y verificada.

Un funcionario de aldea le dijo a Bitter Winter que, además de instalar cajas de denuncias, el Gobierno también ordenó que en los lugares públicos de la aldea se pintaran con aerosol de cinco a ocho consignas antirreligiosas. La medida tiene por objeto disuadir a las masas de participar en actividades religiosas. “Cuesta 100 yuanes (aproximadamente 14 dólares) pintar con aerosol una consigna en un muro. Esto me preocupa ya que el comité de la aldea no posee dinero», se quejó el funcionario.

El mismo también expresó su descontento sobre la cantidad de mano de obra y recursos financieros invertidos por el Gobierno para llevar a cabo su campaña antirreligiosa. «Es una dictadura. En la actualidad, el PCCh está rediseñando el camino de la Revolución Cultural y vinculando las creencias religiosas a la política. Si el Partido Comunista te considera ofensivo, sin importar si tienes razón o no, te acusarán de un delito y serás castigado. ¡Xi Jinping es aún más despiadado que Mao Zedong!”, afirmó el funcionario.

Tecnología de punta utilizada para rastrear y controlar a los creyentes

Un oficial de policía procedente de la ciudad de Qingdao le dijo a Bitter Winter que la Iglesia de Dios Todopoderoso está creciendo demasiado rápido ahora, y sus creyentes deben ser monitoreados dondequiera que vayan. Debido a ello, el Estado está gastando mucho dinero para instalar cámaras de vigilancia de alta definición y sistemas de reconocimiento facial a lo largo de toda China, afirmó el oficial.

También reveló que, con la ayuda de equipos de vigilancia, las autoridades de la ciudad a nivel de condado de Jiaozhou determinaron que hasta 400 hogares eran sospechosos de ser lugares donde se llevaban a cabo reuniones de índole religiosa. Al examinar minuciosamente las imágenes, notaron que cada semana, grupos de personas ingresaban y salían de estos lugares en horarios fijos.

“La policía lo sabe desde hace mucho tiempo. Solo están esperando que el Gobierno les ordene llevar a cabo una operación de arresto unificada. Cuando llegue el momento, nadie podrá escapar», afirmó el oficial.

En Heze, una ciudad a nivel de prefectura con más de 8 millones de habitantes, un infiltrado en el Gobierno reveló que se había enviado personal especialmente asignado para localizar a los creyentes de la IDT. Cada uno de estos empleados conduce un escúter eléctrico, con cámaras de vigilancia ocultas instaladas en el manillar o en los faros. Tan pronto como un rastreador «localiza” un lugar de reunión, deja el escúter estacionado en la entrada del sitio. Dado que las cámaras de vigilancia ocultas están conectadas al teléfono móvil del rastreador, el mismo podrá seguir todos los movimientos de los creyentes.

El 15 de junio, en Heze, 52 creyentes de la IDT fueron arrestados tras haber sido vigilados.

Policía de aldea y administradores de la red empleados para vigilar

En las zonas rurales donde las actividades religiosas son más frecuentes, la policía de aldea y los administradores de la red se han convertido en otra herramienta utilizada para investigar y denunciar a los que creen en Dios.

Según un oficial de policía de una aldea bajo la jurisdicción de la ciudad portuaria de Yantai, en el mes de marzo recibieron una orden para investigar los apartamentos de alquiler de la zona y vigilar a las personas que visitan la aldea. Los practicantes de Falun Gong y los creyentes de la IDT fueron señalados como objetivos. Tan pronto como la policía descubra a un creyente, deberá registrar su nombre completo, número de tarjeta de identificación, número de teléfono, dirección de contacto, así como también toda la información relacionada con su familia, parientes y amigos. También deberá registrarse la información sobre los creyentes religiosos que han sido arrestados y liberados en los últimos cinco años.

Según algunos informes, 138 agentes de policía habían sido asignados a un solo poblado bajo la jurisdicción de Qixia, una ciudad a nivel de condado administrada por Yantai.

Un administrador de la red procedente de Dongying, una ciudad a nivel de prefectura que se encuentra situada en la costa norte de Shandong, le dijo a Bitter Winter que el PCCh está reclutando vigorosamente administradores de red para monitorear a los creyentes. En el área urbana de Lijin, un condado bajo la jurisdicción de la ciudad que cuenta con más de 300 000 habitantes, se han contratado más de 700 administradores de la red. Supervisados ​​por ocho departamentos gubernamentales, entre los que se incluyen la Agencia de Asuntos Religiosos, la Agencia de Seguridad Pública y la oficina de la comunidad local, los administradores deben informar las actividades diarias llevadas a cabo en la aldea. Una de sus principales tareas es la investigación exhaustiva de la información relacionada con los residentes religiosos.

Utilizar un palangre para atrapar un “pez gordo”

Para descubrir más información sobre creyentes y lugares de culto, el PCCh está colocando intencionalmente bajo vigilancia secreta a personas que son liberadas de prisión, luego de haber cumplido una condena a causa de su fe, con la esperanza de que los guíen hacia grupos de feligreses de mayor envergadura.

Según una fuente que trabaja en el área de seguridad pública, cada creyente de la IDT arrestado es seguido en secreto tras ser puesto en libertad. El PCCh se refiere a este método como «utilizar un palangre para atrapar un pez gordo». En otras palabras, al seguir a un miembro de la IDT, el Gobierno puede obtener una imagen clara de otros creyentes y de la iglesia a la que pertenecen antes de ejecutar una operación de arresto.

Fuente: Bitter Winter