(Vaticano) El Papa a metodistas y valdenses: Demos respuestas comunes al sufrimiento de la gente

“Como discípulos de Cristo, podemos ofrecer respuestas comunes a los sufrimientos que afligen a tanta gente, especialmente a los más pobres y más débiles, promoviendo así la justicia y la paz”, escribió el Santo Padre Francisco en su mensaje, enviado el 25 de agosto, a las Iglesias Metodistas y Valdenses con motivo de la apertura anual del Sínodo, que tiene lugar en Torre Pellice (Turín) del 25 al 30 de agosto.

“Queridos hermanos y hermanas, comenzó el Papa su mensaje, el Sínodo de la Unión de Iglesias Metodistas y Valdenses es una oportunidad favorable para enviarles mi cordial saludo, una expresión de mi cercanía fraterna y de toda la Iglesia Católica”.

Francisco añade que reza por ellos “para que en estos días de reunión, oración y reflexión” puedan “tener una experiencia viva del Espíritu Santo, que anima y fortalece el testimonio cristiano”.

“Me uno a su oración –se lee a continuación- también para pedirle al Señor que consolide el espíritu ecuménico entre los cristianos, así como una comunión creciente entre nuestras Iglesias”.

El Papa insistió luego en la urgencia de un testimonio auténtico de Cristo y el Evangelio que sea posible. Sólo buscando una unidad de intención y acción, diciendo “estamos llamados a continuar nuestro compromiso en el camino del conocimiento mutuo, la comprensión y la colaboración para dar testimonio de Jesús y su Evangelio de caridad”.

Antes de ofrecer su bendición a los participantes en el Sínodo, el pontífice señaló que “como discípulos de Cristo, podemos ofrecer respuestas comunes al sufrimiento que aflige a tanta gente, especialmente a los más pobres y débiles, y a promover la justicia y la paz”.

La Unión de Iglesias Metodistas y Valdenses fue fundada en 1975, cuando la Iglesia Evangélica Valdense (que data de antes de la Reforma Protestante) se fusionó con la Iglesia Evangélica Metodista en Italia.

El Sínodo de este año abordará varios temas, incluida la libertad religiosa; Relaciones Iglesia-Estado; compromiso social y comunitario; la “Diaconía Global”; derechos humanos; el presente y el futuro de la llamada “generación intercultural” y las iglesias locales; así como el ecumenismo y el diálogo ecuménico.

Al concluir el Sínodo, se elegirá un nuevo moderador para suceder a Eugenio Bernardini. El moderador sirve como presidente de la Tavola Valdese, la “Mesa Waldense”, que representa a las iglesias metodistas y valdenses en sus relaciones con el Estado y con las organizaciones ecuménicas.

Fuente: AICA