(Argentina) Rezan por la paz, recreando en Buenos Aires el “espíritu de Asís”

La Comunidad de San Egidio promovió la recreación del “espíritu de Asís” en Buenos Aires en el marco de la 33a edición de la Oración por la Paz que reunió en Madrid, España, a más de 300 líderes religiosos mundiales con el lema “Paz sin Fronteras”.

La actividad en Buenos Aires se desarrolló el 28 de septiembre en el auditorio de la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) y participaron referentes de las Iglesias cristianas (armenios, sirios y ortodoxos de la Iglesia de Antioquia, luteranos, bautistas) y de las comunidades judía e islámica.

Entre otros, se escuchó el testimonio de Sofía, madre de Andrea Guterman, una de las víctimas del cruel atentado a la AMIA en 1994, quien manifestó a través de la poesía que solo el amor puede vencer al terrorismo.

Asimismo, dieron su testimonio una refugiada venezolana y un miembro del Movimiento “Jóvenes por la Paz”, que habló de la importancia de que las nuevas generaciones construyan una austeridad de vida en pos de la protección del medio ambiente. También se escuchó el mensaje que el papa Francisco envió a los representantes del encuentro de Madrid.

Tras un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de las guerras y de los conflictos, se detallaron los países y regiones del mundo que sufren esos flagelos, mientras sus nombres pasaban en una gran pantalla.

Sucesivamente los representantes religiosos elevaron sus invocaciones por la paz, pidiendo el fin del comercio de armas, la preservación del medio ambiente, el cese de los conflictos más sangrientos, entre ellos el de Siria.

Andrea Poretti, de la Comunidad de San Egidio, explicó el sentido de la convocatoria de Madrid “Paz sin fronteras”, señalando que “el cielo no tiene fronteras, el cielo no es prisionero de las fronteras y cuando el hombre y la mujer tienden sus manos en busca de salvación no tienen color, etnia, nación o señas distintivas”,

En este sentido, la mujer citó palabras de Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad San Egidio, en la ceremonia de inauguración en Madrid, donde manifestó que el verdadero problema no es que haya fronteras, sino más bien cómo vivir las fronteras en un mundo grande, a veces terrible. “A menudo las fronteras que expulsan o que están impregnadas de odio fragmentan el mundo y crean un insidioso clima de conflicto. La cuestión -que nos angustia- es la paz”, sostuvo.

Al son de las notas del Adagio de Albinoni, los representantes religiosos prendieron las velas del gran candelabro de la paz y firmaron el Llamamiento por la Paz 2019.

El encuentro culminó con un abrazo de paz entre todos las representantes religiosos presentes.

Fuente: AICA