(China) Estados Unidos pidió promover defensa de la libertad religiosa en China

Mike Pompeo, secretario de Estado de los Estados Unidos, visitó el Vaticano desde donde habló sobre las violaciones a la libertad religiosa en China.

“Cuando el Estado gobierna absolutamente, Dios se convierte en una amenaza a la autoridad, la dignidad humana es pisoteada y las normas morales son rotas completamente”, mencionó Pompeo este 2 de octubre en la Antigua Sala del Sínodo de la Ciudad del Vaticano.

El secretario de Estado señaló que esta es la razón por la que “China ha puesto más de un millón de musulmanes uigures en campos de concentración” y “ha lanzado a pastores cristianos a las cárceles.

Pompeo visitó el Vaticano este 2 de octubre por el simposio “Caminos para lograr la dignidad humana: Asociación con organizaciones religiosas”, copatrocinado por la Secretaría de Estado de la Santa Sede y la Embajada de los Estados Unidos ante la Santa Sede.

Una fuente de la embajada mencionó a CNA – agencia en inglés del Grupo ACI – que Pompeo se encontrará con el Papa Francisco el 3 de octubre en la Biblioteca Apostólica Vaticana.

El discurso de Pompeo en el Vaticano empezó y terminó con un ejemplo de un musulmán uigure que experimentó persecución por el Gobierno chino en Xinjiang, señalando que los países alrededor del mundo deben “seguir las enseñanzas de Jesús: ‘No tengas miedo’” en defender la libertad religiosa cuando se encuentre amenazada.

El embajador por la libertad religiosa internacional, Sam Brownback, dijo que Estados Unidos hace un llamado al Gobierno chino a “alejarse de esta guerra contra la fe”, “estamos totalmente consternados sobre lo que China está haciendo”. Indicó que el Departamento del Estado está particularmente preocupado con el uso de los avances tecnológicos que el Gobierno chino está realizando, como el reconocimiento facial y el sistema de crédito social chino, para marginar de la sociedad a los creyentes.

Este mecanismo desarrollado por el Gobierno chino busca medir el comportamiento social y confiabilidad de las personas y empresas, a fin de repartir beneficios y castigos en el acceso a servicios. Brownback dijo que “este sistema está empezando a ser exportado a otros lugares, a otros represivos regímenes autoritarios”.

Pompeo además señaló a los gobiernos de Irán, Myanmar y Siria por sus represiones a la libertad religiosa, y denunció las trabas del régimen comunista a la Jornada Nacional de la Juventud que la Iglesia Católica realizó este año.

El simposio se convocó en el Vaticano para destacar el papel de las organizaciones religiosas en el avance de la libertad religiosa, la lucha contra la trata de personas y la prestación de ayuda humanitaria.

Lo que está en juego hoy es posiblemente más alto que durante la Guerra Fría”, mencionó Pompeo, pues actualmente “más del 80% de la humanidad vive en lugares donde la libertad religiosa es amenazada o completamente negada”.

“Aproximadamente 71 millones de personas alrededor del mundo son desplazadas como refugiadas, aproximadamente 25 millones de personas son captadas por el tráfico de personas, y no es coincidencia que esto suceda a medida que las sociedades libres no han proliferado”, señaló.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha lanzado este año una alianza internacional por la libertad religiosa, una organización multilateral para promover este derecho en todo el mundo. “Humildemente preguntamos a la Santa Sede si desea unirse”, dijo Pompeo. “¿Qué puede ser más poderoso que nuestras voces juntas llamando por la libertad de alabar a Dios?”, preguntó.

Mons. Paul Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados habló en la apertura del simposio acerca de la necesidad de “promover la convivencia y las sociedades pacíficas”. Destacó la declaración conjunta del Papa Francisco sobre la fraternidad humana firmada en Abu Dhabi, y dijo que la Santa Sede busca desarrollar una red internacional de líderes religiosos para promover el “pluralismo saludable”.

Pompeo elogió al Papa Emérito Benedicto XVI y al Papa Francisco por hablar en defensa de Asia Bibi, la mujer católica paquistaní cuya vida fue amenazada por la ley de blasfemia.

La Embajada de los Estados Unidos ante la Santa Sede celebra su 35 aniversario este año. Pompeo expresó su aprecio por la relación que mantuvieron San Juan Pablo II y el entonces presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, durante la Guerra Fría.

“Piensen en los millones de creyentes que pueden vivir con dignidad y propósito, que ahora pueden adorar sin miedo, gracias a los esfuerzos conjuntos de un Papa y un presidente”, dijo Pompeo.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en CNA.

Fuente: ACI Prensa