(México) Aborto también daña a los hombres, dice la Diócesis

El aborto es una decisión que no solo daña emocionalmente a las mujeres, sino también a los hombres, pues las parejas que toman esta decisión suelen atravesar una crisis de conciencia, en la que iglesia brinda apoyo, indicó el vicario general de la Diócesis de Querétaro, Martín Lara Becerril.

“El aborto aunque se trate la parte legal de la despenalización y ahí hay una lucha, es fácil legalizar a nivel jurídico con una ley que se aprueba, que debate, que se consensa, es un aspecto, pero después viene la parte física del aborto como tal, se haga en clínicas clandestinas o se haga en hospitales autorizados, toda esta parte lleva una gran dosis de emoción, desde el médico hasta la mujer que entra al procedimiento y la pareja que dio el consentimiento, es una serie de sentimientos y es una parte muy difícil”.

Dijo que como sacerdote en los diálogos que se tiene con las personas que realizan un aborto se acercan a pedir orientación a la iglesia, pues atraviesan por una situación emocional difícil.

“A lo mejor no en todos los casos pero puedo decir que desde mi experiencia personal como sacerdote que tanto los hombres como mujeres que han consentido el aborto es una situación muy difícil a nivel emocional”.

Lara Becerril explicó que los problemas emocionales de una mujer que realiza un aborto pueden durar años, por lo que deben buscar ayuda profesional, en compañía de la pareja para poder salir adelante.

“Siempre lo hemos hecho, las predicaciones que nosotros hacemos en las iglesias van encaminadas a la vida y a decir no al aborto, una vez que la persona por las circunstancias ha abortado, nosotros dentro de la Pastoral Familiar tenemos un rubro acompañamiento, tanto a hombres como para mujeres con este síndrome del postaborto porque es muy duro para una mujer”.

Recordó que el aborto, como pecado en la iglesia católica tiene los agravantes, lo que representaría una penalización de excomunión, pero hay quienes se acercan para buscar alivio y la salvación.

“Cuando una persona que ha cometido el aborto se acerca a la iglesia de manera humilde arrepentida para confesar su falta, la iglesia le concede el perdón por su puesto, se le levanta la excomunión y se le levanta la excomunión y se le admite nuevamente en la comunión de la iglesia porque no hay un pecado por grave que sea que quede fuera de la misericordia de Dios y fuera de la salvación y a ninguna persona se le pueden cerrar las puertas de la salvación”, finalizó.

Fuente: Diario de Querétaro