“Prioridades de la Libertad Religiosa en la actualidad”

 

 

Durante el Foro Interamericano de Colaboración y Diálogo Interreligioso que se realizó en el Senado de la República durante el mes de febrero, el Elder Quentin L. Cook, del Quórum de los Doce apóstoles de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ahondó respecto a las principales prioridades respecto a la libertad religiosa en la actualidad.

 

 

 

Propone que “las prioridades más importantes de la libertad religiosa actualmente son, en primer lugar, que los creyentes individuales deben ser capaces de adorar y profesar su fe de forma franca, sin temor a represalias o al ostracismo; vivir sin prejuicios de acuerdo con sus convicciones religiosas”, esto significa, estar libres de discriminación en dentro y fuera de los espacios públicos sin importar nuestras convicciones religiosas; vivir libres de discriminación debido a nuestras creencias en el empleo, la vivienda, los lugares de alojamiento tradicionalmente accesibles para el público, tales como hoteles, restaurantes, o el transporte público en general.

Esto incluye la premisa fundamental de la democracia, que establece que nadie debe ser castigado o destituido por razón de sus creencias religiosas, ya sea al participar en la vida nacional o al defender sus intereses en el marco público.

La segunda prioridad “es resguardar la autonomía de las organizaciones religiosas y su derecho a predicar y ejercer de acuerdo con sus doctrinas y creencias”.

En este contexto se incluye la libertad de una iglesia para constituir una entidad jurídica; poseer y hacer uso de bienes, incluidas escuelas, hospitales e instituciones educativas; instaurar su doctrina; gobernar sus asuntos eclesiásticos, incluido el empleo; establecer los requisitos de pertenencia a la iglesia; conducir la adoración y administrar sus sacramentos y ordenanzas de conformidad con la doctrina de la iglesia, así como hacer oír su voz públicamente en los asuntos de orden moral.

Para proteger y promover estas prioridades, Elder Quentin L. Cook recomienda:

  • Regirnos de acuerdo a los dictados de nuestra propia conciencia en base a nuestros valores éticos y morales.
  • Reconocer que la misma libertad de conciencia debe ser ejercida por hombres y mujeres de todo el mundo para profesar la fe religiosa de su elección o no profesar ninguna, si así lo desean.
  • Promover leyes adecuadas que sean adoptadas para lograr un equilibrio en la protección de las libertades de todas las personas, respetando al mismo tiempo la coexistencia de las personas con valores diferentes.
  • Condenar la persecución de todo tipo, incluida la generada por motivos de raza, etnia, creencias religiosas, circunstancias económicas y diferencias de género u orientación sexual.