Reconocimiento de la Dignidad Humana

 

El concepto de dignidad humana reconoce el derecho de todos a los seres humanos a ser valorados como sujetos individuales y sociales, con nuestras características particulares, por el simple hecho de ser personas. La dignidad supone, además, el derecho a ser nosotros mismos y a sentirnos realizados, lo que se manifiesta en la posibilidad de elegir una profesión, expresar nuestras ideas y respetar a los demás.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice en su artículo 1 que:

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

 

Este concepto de dignidad declara que la vida humana es única e irremplazable, que debe ser libre de esclavitud y enfocada hacia el respeto y el crecimiento del ser humano. Es por esto que una manera de promover esta dignidad es propiciando la convivencia civil pacífica a través de la tutela de la paz, entendida más allá de la ausencia de conflictos, sino del fin mismo de la unidad y la tolerancia.

 

 

 

 

La educación juega también un papel importante en cuanto a la promoción de la dignidad humana ya que es a través del fomento de valores con base en el respeto, la compasión y la empatía cómo se puede afirmar que la vida tiene un valor fundamentado en el respeto a cualquier otro ser.

 

 

 

 

La dignidad es reconocida por los seres humanos sobre sí mismos, como un producto de la racionalidad, la autonomía de la voluntad y el libre albedrío; refuerza la personalidad, fomenta la sensación de plenitud y satisfacción por lo que es una cualidad inmanente del hombre.

La Dignidad Humana establece que todos somos iguales, que ningún ser es superior a otro y que todos tenemos los mismos derechos.