(Arabia) El Papa agradece a Abu Dhabi abrirle las puertas de la Península Arábiga

En un videomensaje al pueblo de los Emiratos Árabes Unidos, el Papa Francisco se ha declarado este jueves «feliz de poder visitar dentro de pocos días vuestro país, que desea ser un modelo de convivencia, de fraternidad humana y de encuentro de culturas».

Se trata de la primera visita de un Papa a la Península Arábiga, la Tierra Santa del Islam, y la entrada de Francisco por la puerta grande en Abu Dhabi este domingo dará un vuelco a la percepción del cristianismo en los países musulmanes.

En su videomensaje, el Santo Padre se manifiesta «feliz por esta ocasión de escribir sobre vuestra querida tierra una nueva página de las relaciones entre las religiones, confirmando que somos hermanos aún siendo diferentes».

El programa de la visita del Papa, que se desarrolla en buena parte junto con el Gran Imán de la Universidad de Al Azhar, Ahmed al-Tayyeb —guía espiritual de los musulmanes sunníes y presidente del Consejo de Ancianos creado por los Emiratos—, está centrado en participar el lunes en un encuentro sobre la Fraternidad Humana Universal, organizado por los Emiratos en su línea de promover la tolerancia.

El príncipe heredero de Abu Dhabi, jeque Mohammed bin Zayed bin Sultán Al Nahyan, que gobierna de facto el país y visitó el Vaticano en 2016, ha facilitado al Papa la celebración de la misa el martes para 130.000 fieles en el gran estadio de la capital. La televisión oficial distribuirá gratuitamente las imágenes a cadenas televisivas de todo el mundo.

El estadio de la Zayed Sports City cuenta con 43.000 asientos, pero se instalará gente en el terreno de juego y en las explanadas circundantes, de modo que constituirá el mayor acto de culto cristiano en un país musulmán.

Los Emiratos Árabes Unidos, que cuentan solo un millón de ciudadanos emiratíes, acogen a casi nueve millones de trabajadores extranjeros entre los que hay más de un millón de cristianos, en su mayoría filipinos, indios y pakistaníes.

Aunque el Islam observante es la religión oficial, y no se permite la libertad religiosa en el sentido de abandonarlo, las autoridades mantienen una amplia libertad de culto, de modo que desde 1965 hay numerosas iglesias de todas las confesiones cristianas, sinagogas e incluso mezquitas chiíes.

La catedral de San José en Abu Dhabi suma docenas de misas en gran variedad de idiomas los días festivos, y tiene como vecina una mezquita rebautizada recientemente como la de “María, Madre de Jesús” para subrayar la cercanía entre ambas religiones.

El viaje del Papa se enmarca en el octavo centenario de la nisto1rica visita de Francisco de Asís al sultán de Egipto en plena Quinta Cruzada, y es fruto de los encuentros interreligiosos de oración por la paz iniciados por Juan Pablo II en 1986 precisamente en Asís, y continuados tanto por Benedicto XVI como por Francisco.

Por otra parte, gracias al buen entendimiento entre el Papa y el Gran Imán de la Universidad de Al Azhar, el viaje se inserta en un recorrido de hermandad iniciado en El Cairo en 2017 y que continuará en Marruecos el próximo 30 de abril.

Cada una de estas etapas sirve para deslegitimar la violencia religiosa y el extremismo, al tiempo que refuerza la idea de que las religiones están llamadas a colaborar en la promoción de la paz y la justicia entre los miembros de la única familia humana, evitando caer en divisiones promovidas por los políticos y los fanáticos.

La entrada por la puerta grande del Papa en la Península Arábiga de la mano de los Emiratos es un silencioso reproche al país líder regional, Arabia Saudí, que mantiene una férrea política de prohibición de culto a los no musulmanes.

Fuente: ABC