(Canadá) Aumentan críticas a proyecto de ley de restricción de símbolos religiosos para funcionarios de Quebec

El gobierno de la provincia de Quebec, encabezado por el Primer Ministro Francois Legault, persiste en su promoción de la Ley 21, una norma que restringiría el uso de símbolos religiosos a varios tipos de empleados oficiales bajo el pretexto de la neutralidad estatal ante las religiones. La medida ha sido calificada como contraproducente e incompatible con la Carta de Derechos y Libertades de Quebec, mientras que el llamado de los Obispos católicos y otros líderes religiosos contra la iniciativa ha encontrado un apoyo creciente en la población.

“La neutralidad (del estado) en ninguna manera debe restringir los derechos fundamentales de los individuos y de las comunidades a expresar sus creencias espirituales y religiosas y vivirlas”, manifestó el Obispo de Valleyfield y Presidente de la Asamblea de Obispos Católicos de Quebec, Mons. Noel Simard. El Secretario General de dicha Asamblea, Mons. Pierre Murray, reclamó que no se hubiera convocado a los representantes de las comunidades religiosas en la discusión previa del proyecto. “¿Qué hubiéramos dicho si el gobierno hiciera una ley que afecta a toda la industria de la construcción y no invite a los empleadores, las uniones y asociaciones de este sector en un comité parlamentario?”.

Diversas asociaciones de creyentes y practicantes de diversas religiones criticaron la propuesta e hicieron eco de la denuncia del prelado, afirmando que el gobierno “sostiene conversaciones sobre nosotros en lugar de conversar con nosotros” en un tema que toca directamente la libertad religiosa. Julien Feldman, Presidente del Comité de Recursos Humanos de la Junta de Escuelas en lengua Inglesa de Montreal (EMSB) indicó que la organización nunca ha recibido una queja de un padre de familia a causa de que un maestro porte un símbolo religioso como parte de su atuendo. “La legislación propuesta será contraria a los valores que la EMSB enseña a sus niños, en particular los valores de diversidad, aceptación, tolerancia y respeto por los derechos individuales y la libertad religiosa”, señaló Feldman, según informó Global News.

La argumentación del gobierno, que afirma que la medida es “una afirmación concreta de que el estado de Quebec es laico” y una expresión de neutralidad fue señalado como “un concepto casi risible” por el escritor y periodista Martin Patriquin. “En realidad, la ley propuesta, que el gobierno admite tácitamente contraviene la propia carta de derechos y libertades de Quebec, es el fruto de más de una década de animosidad institucionalizada dirigida contra las minorías religiosas de Quebec por parte de su clase política”. Los intentos citados por el autor incluye un fallido proyecto de ley de “Valores de Quebec” que prohibiría todos los símbolos religiosos para cualquier persona que recibiera un sueldo estatal en 2013 y un proyecto de “fomento a la adhesión a la neutralidad religiosa del estado” que fracasó en 2017 cuando el Tribunal Superior de Quebec ordenó sus suspensión por violar el estatuto de la libertad de religión.

Fuente: Gaudium Press