(Cracovia) El arzobispo de Cracovia afirma que el Orgullo Gay se ha convertido en un desfile de “desprecio y odio”

Marek Jędraszewski, arzobispo de Cracovia, ha calificado al desfile del Orgullo Gay celebrado en las ciudades de Gdansk y Varsovia, como “un ataque a la libertad real, especialmente a la libertad religiosa de la mayoría de los miembros de esta nación”. El prelado ha justificado sus palabras señalando que estas celebraciones “se han convertido en una ocasión para burlarse de la eucaristía y en verdaderas sesiones de desprecio y odio”.

El sábado se celebró en Varsovia el desfile del Orgullo Gay, durante el cual un activista LGBTI y un clérigo de la Iglesia católica ecuménica celebraron una “misa” que provocó una oleada de indignación entre el clero católico polaco. Por su parte, el portavoz de la conferencia episcopal polaca, Paweł Rytel-Andrianik, subrayó que estos hechos “producen gran ansiedad por la ofensa que producen a Dios y a los creyentes”.

El cardenal Gualtiero Bassetti, presidente de los obispos italianos, se ha dirigido hoy al ministro italiano Matteo Salvini desde las páginas del diario La Repubblica. Y lo ha hecho por medio de una entrevista cuyo título, ‘No separarán a los católicos del Papa’, destaca en portada. “Acoger a los migrantes no es un trabajo piadoso, sino una necesidad democrática y una prioridad civil”, ha sentenciado el purpurado, en cuya opinión, si los católicos italianos votan a la Liga Norte – partido de Salvini -, “significa que existe una crisis profunda de otras ideas”.

El mismo diario ha preguntado al cardenal Angelo Becciu por esta entrevista a Bassetti, ante la cual afirma que “tiene razón”. “Si el católico no está con el Papa, ¿con quién está?”, ha dicho. La política de Francisco, como destaca Becciu, “tiene una visión amplia, tan amplia como el mundo donde se mueve”. Un mundo ante el cual “los nacionalismos”, como el que representa la Liga Norte, “proponen un horizonte demasiado limitado”.

“La identidad debe respetarse, claro, en temas como si Europa quiere interferir en la preparación de la pizza”, ha dicho el purpurado. “Pero nosotros creemos en el ideal de la Europa unida y me parece extraño que alguien quiera regresar a los nacionalismos en este momento histórico en el que tenemos que enfrentarnos a gigantes como China, Estados Unidos o Rusia, que si que pueden destruirla”, ha apostillado.

Alarmados por el nivel alcanzado en por las tensiones sociales en Roma y la región del Lazio, los obispos italianos se han dirigido a los fieles por medio de una carta destinada a ser leída en las parroquias durante la misa de Pentecostés, celebrada ayer, 9 de junio. En ella, los obispos italianos han subrayado que “no hay diferencia alguna entre italianos o extranjeros, ya que todos sufren de la misma manera”, así como que “toda persona pobre, de cualquier país, cultura o grupo étnico, es un hijo de Dios”.

Asimismo, refiriéndose a los inmigrantes rescatados en el Mediterráneo, han señalado que “no pueden distinguirse en virtud de su pertenencia a una nación”. “De ciertas afirmaciones que parecen estar de moda pueden surgir gérmenes de intolerancia y racismo que, como discípulos del Resucitado, debemos ser capaces de rechazar con fuerza”, han subrayado. Además, han animado a los fieles a “vivir el desafío de la integración que el ineluctable fenómeno de la migración pone ante nuestros corazones” sin dejarse “dominar por el miedo”. “

Sin dejar de “reconocer la presencia de muchos problemas relacionados con el tema de acoger a los migrantes”, los obispos han pedido a sus comunidades que “en un espíritu de discernimiento, promuevan una cultura de aceptación e integración, rechazando los acentos y los tonos que niegan los derechos humanos fundamentales, reconocidos por acuerdos internacionales y, sobre todo, que se originan en la Palabra del Evangelio”.

Fuente: Vida Nueva Digital