La Libertad Religiosa En La Declaración Universal de los Derechos Humanos

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos promueve la Libertad Religiosa, así como también varios tratados internacionales a los que México está adscrito, los cuales protegen la libertad de pensamiento, conciencia y religión.

“En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.”
Artículo 1°, Párrafo 1 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Los tratados internacionales a los cuales México está adscrito buscan, entre otras cosas, defender el derecho humano fundamental de cada individuo para elegir la denominación religiosa a la que deseé pertenecer. Uno de estos tratados es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la cual es quizá el punto de partida en cuanto al desarrollo de los derechos humanos y el fortalecimiento de la Libertad Religiosa.

Esta Declaración fue redactada por representantes de los Estados Miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas y fue formalmente adoptada por las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. La Declaración establece, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en todo el mundo.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos contiene artículos dedicados a la protección y el fomento de la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; sin distinción de raza o credo y buscando favorecer la tolerancia entre las naciones.

Estos artículos son:

ARTÍCULO 2
“Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.”
Párrafo 2

ARTÍCULO 18 
“Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.”

ARTÍCULO 26
“La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.”
Párrafo 2

La Declaración Universal de los Derechos Humanos es de suma importancia al ser un texto precursor en la defensa de la Libertad Religiosa, así como el documento más reconocido internacionalmente en materia de Derechos Humanos. Su relevancia histórica es tal que muchas Constituciones, incluida la del Estado Mexicano, hacen directamente referencia a esta Declaración.