Libertad Religiosa En Espacios Públicos

Quiero platicarte sobre cómo vivir la Libertad Religiosa en los Espacios Públicos.

La Libertad Religiosa es el derecho humano fundamental de profesar libremente nuestras convicciones éticas, de conciencia y de religión, y adoptar la de nuestro agrado y manifestarlo en público como en privado; como lo dice el Artículo 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Éste mismo artículo señala:

“Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley.”

Art. 24

Y es precisamente de éste punto de manifestación pública de la Libertad Religiosa del que quiero platicarte.

Debemos conocer en qué forma podemos manifestar nuestra religión en la esfera pública, apoyados de la libertad de expresión.

MANIFESTACIONES PÚBLICAS
DE LA LIBERTAD RELIGIOSA

El derecho que como creyentes tenemos de manifestar a nivel interno nuestra religión mediante la meditación, la oración, las suplicas, la lectura religiosa, el estudio y la investigación.

Estas prácticas pueden ser también manifestadas de manera colectiva o individual, en el ámbito público. La formación, educación y enseñanzas religiosas pueden llevarse a cabo dentro de la familia, en los templos e incluso en escuelas privadas.

Hay expresiones más tradicionalmente asociadas al culto de manera pública como lo son las bodas, las procesiones, peregrinaciones, adoraciones o cultos en los templos como los efectuados los días viernes para los musulmanes, los sábados para los judíos; o los domingos para los cristianos.

Además de estas expresiones también existen otras realizadas en el espacio público e impulsadas por la fe como lo son el trabajo realizado por las asociaciones civiles, casas de caridad, hospitales, fundaciones dedicadas a labores sociales; todas ellas partiendo de una iniciativa de motivaciones religiosas, canalizadas y llevadas a la práctica desde congregaciones de diferentes denominaciones.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Esta libertad se puede definir como el derecho fundamental que tenemos las personas de emitir y difundir nuestros valores a través de pensamientos, ideas y opiniones. La libertad de expresión no es relatar un hecho ocurrido, sino expresar en completa libertad un acto propio de conciencia.

La libertad de expresión, antes de ser un bien protegido por los ordenamientos jurídicos, es un bien moral o ético el cual es necesario en las sociedades. Debe permitirse su libre flujo y contraste de ideas y opiniones que permitan formar criterios que logren una participación responsable en los asuntos relacionados con la sociedad.

Las creencias religiosas son uno de los aspectos íntimos y personales de las personas, que dan sentido a la existencia y representan lo más profundo del espíritu humano; ser libres de expresarnos sin ser perseguido, insultado o violentado es indispensable para el pleno ejercicio de una sociedad tolerante.

Como lo comentamos antes, el artículo 24 hace referencia a la libertad de manifestar nuestra fe en público siempre y cuando esto no constituya un delito. La libertad de expresión, aun cuando es un derecho fundamental, debe cumplir con la condición de no violentar la libertad de los demás.

Para una sana convivencia en la sociedad, podemos seguir éstas recomendaciones para que vivamos nuestra Libertad Religiosa y de Expresión:

– Respetar y fomentar la Libertad Religiosa entre todas las confesiones religiosas en su expresión pública y colectiva.

– Respetar las creencias individuales y colectivas aun cuando sean diferentes a las mías.

– Cuidar que nuestra forma de expresarnos no sea discriminatoria por motivos religiosos.

– Promover gracias a la libertad de expresión, actitudes positivas que eviten dañar injustificadamente la dignidad de las personas y las instituciones religiosas.

Es gracias a esta Libertad de Expresión que podemos decir que la religión forma parte de las sociedades y debe ser incorporado en el espacio público ya que tanto la Libertad Religiosa responde a la necesidad de cada individuo de poder profesar sus creencias en lo privado así como en la vida pública.