Matrimonio y Libertad Religiosa

 

Históricamente el matrimonio es definido como la unión voluntaria y libre de un hombre y una mujer en la cual ambas partes se procuran respeto, igualdad, asistencia y ayuda mutua, esta unión pudiera o no procrear hijos. Distintos grupos sociales y denominaciones religiosas ven al matrimonio como la unión entre dos personas de diferente sexo con el deseo de formar una familia.

En contraparte, grupos de personas con atracción al mismo sexo pretenden el cambio total de la definición de la institución social del matrimonio que antecede incluso el Derecho Romano y que ha sido reconocida en diversas culturas a través de normas morales y religiosas.

 

 

Este tema causa gran interés a las Denominaciones Religiosas pues podría ser una amenaza a la Libertad Religiosa ya que al ser esta una libertad fundamental, limita la intervención del Estado en su ejercicio y pleno goce. Esto se traduce a una preocupación de que al oponerse al matrimonio entre personas del mismo sexo pudiera suponer un acto de discriminación, al mismo tiempo de verse coaccionadas a proporcionar los beneficios que actualmente están prescritos para las uniones matrimoniales entre un hombre y una mujer.

 

 

 

 

 

Además de las consideraciones teológicas, este reconocimiento puede derivar en casos de hostigamiento a instituciones, negocios privados e individuos que por sus principios morales o religiosas decidan objetar a su conciencia de participar de estas uniones de personas del mismo sexo, como los casos que se han dado en tribunales en Estados Unidos de América y Gran Bretaña, en donde los involucrados han perdido sus negocios, sus empleos y pagado multas por expresar sus convicciones.

 

 

 

 

El concepto de matrimonio, sus derechos y responsabilidades deben ser promovidos desde las perspectivas sociales, culturales y religiosas para fomentar una convivencia respetuosa que reconozca la institución familiar y sea la base de nuestra sociedad.

 

¿Consideras importante preservar el matrimonio natural?