(México) López Obrador abre las puertas de su Gobierno a los evangélicos

Confraternice ha solicitado al Ejecutivo otorgar concesiones de radio y televisión a grupos religiosos

López Obrador se apoyó en un partido de corte evangélico, el PES, para su coalición presidencial Juntos Haremos Historia. La organización perdió el registro recientemente cuando el Tribunal Electoral ratificó que el partido no alcanzó el 3% de los votos nacionalmente en los comicios de 2018. Se calcula que en México hay 30 millones de evangélicos. De las 9.285 asociaciones religiosas registradas ante el ministerio de Gobernación más de 5.500 pertenecen al universo evangélico, incluyendo a las metodistas, bautistas, Pentecostés, adventistas, espiritualistas y grupos bíblicos. Confraternice dice agrupar a 7.000 iglesias en todo el país a pesar de que los analistas ponen en duda su influencia. “Es solo un grupo de 100 iglesias chiquitas en el mar de 4.000, no son todos. Hay más expresiones y más grandes”, matiza Blancarte.

Farela recuerda con precisión los discursos en los que López Obrador utiliza citas o referencias religiosas. Entre ellos el del 30 de enero, cuando el presidente dijo que era un “pecado social” que los empresarios retuvieran el salario de los trabajadores. “Está en la Biblia, en el Antiguo Testamento y hasta se los puedo citar”, dijo al día siguiente el mandatario. Frases como esta han dado munición a pastores como Farela, quienes saltan indistintamente de los versículos bíblicos a la doctrina del Ejecutivo de Morena.

En la última semana, representantes de Confraternice se han reunido por instrucciones de López Obrador con los secretarios de Estado de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; Salud, Jorge Alcocer y Bienestar, María Luisa Albores. También han sido entrevistados por Gabriel García, el poderoso coordinador nacional de los programas sociales. Farela explica, sin dar demasiados detalles, que su organización participará en programas centrales del Gobierno como Jóvenes Construyendo el Futuro, donde personas que no trabajan ni estudian reciben una mensualidad por capacitarse en un empleo. “Vamos a ir a buscar a los jóvenes para presentarles el programa y que alguien de nuestras iglesias los adopte. Y también que se les enseñen principios y valores bíblicos porque el estudio, el trabajo y el dinero sin Dios no son suficiente”, agrega el pastor.

Un vocero del ministerio del Trabajo, la Secretaría que coordina Jóvenes Construyendo el Futuro, afirma que los evangélicos no están contemplados específicamente en el proyecto. “El programa tiene un blindaje. No pueden participar partidos políticos, empresas de seguridad o limpieza ni nada de cuestiones religiosas”. EL PAÍS también buscó la opinión del coordinador nacional de programas sociales, pero no obtuvo respuesta.

Fuente: El País