(México) Violencia y barbarie: Grupos pro aborto tratan de incendiar templos en México

El parte oficial del gobierno capitalino, tras agresión en Catedral Metropolitana, señala: “saldo blanco”

Aunque el gobierno de la Ciudad de México, encabezado por la izquierda del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), haya señalado “saldo blanco” en las movilizaciones a favor del aborto, lo cierto es que el intento de incendio por parte de las activistas de la Catedral Metropolitana y de otros templos del Centro Histórico, muestra hasta dónde ha querido llegar esta movimiento en pro de la legalización del aborto.

El resultado –por si hiciera falta—fue más violencia, más crispación en el país.

Una marea que destroza

El sábado pasado la llamada “marea verde” (por los pañuelos verdes que distinguen a quienes desean el aborto legal en México) realizó una marcha desde el Monumento a la Madre hasta el Zócalo capitalino y, como dice el parte oficial, un grupo de personas, ajenas a la misma marcha, realizó actos de vandalismo, pintas y ruptura de vidrios en comercios, y encendió “varias fogatas” en la plaza central del país azteca.  No refiere, por cierto, ni una sola mención a la Catedral.

Las imágenes muestran a mujeres encapuchadas prendiendo fuego a la reja de uno de los edificios emblemáticos de América Latina, y que el incendio fue controlado por personal de la Ciudad de México.  En el parte oficial se señala que la “Marcha Feminista” dejó a su paso algunas pintas y destrozos, algo de basura, pero el personal de limpieza ya lo reparó todo.

MEXICO

El lenguaje del comunicado dice que toda la marcha fue vigilada para que hubiera “respeto a los derechos humanos”.

Una pregunta sencilla

La pregunta es: ¿por qué agredir la Catedral y a otros templos, como el de San Francisco?  Porque en el imaginario de los grupos con el pañuelo verde anudado al cuello, la Iglesia católica es la principal “culpable” de que mueran cientos, dicen, miles de mujeres por aborto en condiciones de inseguridad e ilegalidad.

Además, las feministas mexicanas cuentan con el aval reciente del Congreso de uno de los estados más pobres de México –Oaxaca—quien acaba de “legalizar” (todavía falta que se inserte en la Constitución local) el aborto hasta las doce semanas de gestación (siguiendo el “modelo” de Ciudad de México).

Desde luego, el parte oficial del gobierno que encabeza la morenista Claudia Sheinbaun, olvida decir que durante estos actos vandálicos, atribuidos a grupos externos a la marcha con motivo del “Día de acción global por acceso al aborto legal y seguro”, las mujeres que conforman la Unidad Táctica de Auxilio a la Población de la Ciudad de México, no encontraron ninguna falta administrativa, ningún delito, nada que denunciar: “saldo blanco”.

Cuidar y respetar: la respuesta católica

Por su lado, cientos de fieles impusieron vallas humanas para proteger de la horda desbocada los templos del centro de la capital de la República, al tiempo que hacían oración en una respuesta pacífica y ordenada en contra de quienes querían llegar hasta las últimas consecuencias en su actos, siempre bajo la mirada de las autoridades policiacas, quienes “cuidaban que no se violentaran los derechos humanos”… de las marchistas.

El arzobispo primado de México, el cardenal Carlos Aguiar Retes, mediante un comunicado en su cuenta de tuiter señaló que “la Iglesia rechaza  tajantemente toda forma de confrontación violenta entre mexicanas y mexicanos, por diversas que sean sus ideas o formas de pensar. Defendamos el diálogo, la tolerancia y el amor al prójimo como herramientas para construir el país de todas y todos”.

También hubo destrozos en otra de las “bestias negras” de los grupos feministas, o de los reventadores de la marcha (como aparece en el parte oficial): la Cámara de Comercio.  Y en lugares tan poco sospechosos de apoyar a la Iglesia como librerías y expendios de ropa.

“Aborto sí; aborto no…”

En varias ciudades del país los grupos feministas marcharon con la consigna de “Aborto sí, aborto no: eso lo decido yo”.  En muchas manifestaciones se pide que los estados del país adopten la postura del Estado de Oaxaca.  Son 32 estados los que componen la República Mexicana, y solamente en la capital se ha “legalizado” el aborto hasta las doce semanas de gestación.  El hecho ocurrió en 2007.

Doce años más tarde, el Congreso de Oaxaca, dominado por Moreno, ha vuelto a prender la chispa. Y la violencia en México sigue creciendo.

Fuente: Aleteia