(México) Organizaciones civiles, motores de cambio: Ozuna

El secretario general de gobierno presidió la apertura de los trabajos del congreso sobre Libertad Religiosa como Instrumento para Construir la Paz.

Al inaugurar los trabajos del Congreso sobre la Libertad Religiosa, como Instrumento para Construir la Paz, el secretario general de Gobierno, Alejandro Ozuna afirmó que el gobierno estatal permanece abierto a trabajar en conjunto con las organizaciones civiles, ya que son uno de los principales motores de cambio.

Durante los trabajos de este primer encuentro organizado por el Consejo Interreligioso del Estado de México, el funcionario estatal destacó que este tipo de encuentros fortalecen la tolerancia, uno de los valores fundamentales en cualquier sociedad democrática.

“Permítanme reiterar, en esta oportunidad, el compromiso total del gobernador Alfredo del Mazo, para contribuir respetuosamente al fortalecimiento de esta importante organización”.

Ante representantes de las iglesias católica, católica ortodoxa, evangélica mormona, entre otras, Ozuna Rivero destacó que las organizaciones religiosas poseen un “capital invaluable y poderoso” para construir paz, armonía y concordia, entre la sociedad.

“Creo firmemente que las asociaciones religiosas tienen la organización y la capacidad para poner en marcha una agenda de trabajo que signifique un factor real de cambio ante la crisis de inseguridad que hoy vivimos y ante la violencia que está hoy en nuestra nación”.

Para fortalecer la cultura de la no violencia, el respeto a los semejantes son reglas que sostienen todas las religiones, por lo que los trabajos se deben enfocar tanto al interior de las familias, como en las instituciones, ya que en la primera se siembra la semilla de la paz.

“Las Familias Fuertes son el cimiento de una sociedad robusta y vigorosa y apta para la reconstrucción de nuestro tejido social y en esta vía seguiremos trabajando”.

En este encuentro participaron diversos ponentes abordaron temas como la familia, nuevas propuestas para la reconstrucción del tejido social y el trabajo conjunto entre instituciones del Estado y familias.

Fuente: Milenio