(Tailandia) Una fraternidad activada gracias al diálogo interreligioso

El cardenal Miguel Ángel Ayuso Guixot, Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, comenta el encuentro del papa Francisco con el Patriarca Supremo de los Budistas en Bangkok: un gesto de aprecio de una tradición hacia otra y fraternidad tras el Documento firmado en Abu Dhabi.

La belleza de un encuentro también puede provenir de una herencia. Y el de hoy, entre el Patriarca Supremo de los Budistas de Tailandia y el Papa Francisco, tiene precisamente este sabor.

 

Tenemos que retroceder 50 años para recuperar los primeros signos de diálogo entre las tradiciones budista y católica. Atrás en el tiempo «hasta el 17º Patriarca Supremo, Somdej Phra Wanarat (Pun Pun Pun Punnasiri), quien junto con un grupo de importantes monjes budistas, visitó al Papa Pablo VI en el Vaticano».

Las palabras de Francisco, pronunciadas esta mañana en el templo de Wat Ratchabophit Sathit Maha Simaram en Bangkok, son un recordatorio histórico de esto. El Patriarca Supremo y el Pontífice, enfrentados en una respetuosa «apreciación mutua», tal y como explica el Cardenal Miguel Ángel Ayuso Guixot, Presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, en la entrevista en video.

El cambio de los tiempos

«El encuentro de hoy entre el Patriarca Supremo de Tailandia con Su Santidad el Papa Francisco, creo que ha tenido una gran importancia por el hecho que ambos líderes religiosos han compartido, desde las propias respectivas tradiciones religiosas, la importancia de la fraternidad: la apreciación de lo que se hace en cada tradición religiosa, a través de tantos servicios que se dan para el bien común de la sociedad y en el respeto de la diversidad», explica el purpurado.

«Creo que el punto axial del diálogo, más allá del discurso oficial que ambos líderes han hecho, está el tema de esta fraternidad activada en un diálogo fraterno entre Su Santidad el Papa Francisco y el Gran Patriarca Supremo de Tailandia», añade el cardenal subrayando que esta fraternidad quizás es el punto a través del cual ambas tradiciones religiosas tienen que trabajar para difundir el espíritu de Abu Dhabi, que se puede reflejar en el hecho de que el Papa Francisco le ha regalado entre otras cosas al Patriarca Supremo de la Tailandia: «una copia de la Declaración de Abu Dhabi que implica cuanto expresado por ambos líderes, que el trabajo conjunto a partir de esta fraternidad humana en favor de la paz, tiene que conducirnos a esta convivencia común, respetuosa, sin ningún tipo de proselitismo, sino basada en el mutuo respeto de la diversidad».

Un regalo importante también para el Este

Entre los dones aportados por el Papa Francisco, se encuentra también la Declaración de Abu Dhabi: «Creo que ha subrayado la importancia -dice el cardenal- de que este mensaje de fraternidad humana para la paz y la convivencia común sea necesario para difundirlo también en Oriente».

(Emanuela Campanile – Ciudad del Vaticano, vaticannews.va)

Fuente: Agencia SIC