(Japón) Josep M. Abella Batlle: “A la iglesia japonesa le está costando abrirse y salir”

“La pena de muerte se aplica en Japón algunas veces cada año”

“Puede ser que, cuando venga el Papa Francisco, se refiera al tema de la acogida a refugiados y emigrantes que es un tema de actualidad en este país”

“A raíz de la declaración de una zona de Nagasaki como patrimonio cultural de la humanidad, ha surgido un nuevo interés por la historia martirial de la iglesia japonesa, incluso más allá de los ámbitos eclesiales”

“Sin duda el Papa contribuirá a que la comunidad católica sea más conocida y a que algunas personas tengan la oportunidad de acercarse al Evangelio. Su presencia será ciertamente positiva”

Obispo auxiliar del arzobispado de Osaka, monseñor Abella es un misionero claretiano de origen catalán que vive y conoce la evangelización en Japón. Con el viaje papal en el horizonte, nos cuenta en la entrevista cómo el país está listo para recibir a Francisco, y también ilusionado y a la expectativa de que el Pontífice se pronuncie sobre migración, armas nucleares o pena de muerte. Animando a repensar el capitalismo y a profundizar en el diálogo interreligioso.

Con su visita a Japón, Francisco cumplirá su sueño misionero de joven. ¿Un viaje soñado?

Nos consta que el Papa tenía ganas de visitar Japón. Ciertamente había sido invitado por el Presidente de la Conferencia episcopal japonesa poco de después de su elección como Obispo de Roma. También había recibido la invitación del presidente del gobierno japonés. Pero fue el mismo Papa quien, en una audiencia con un grupo de cristianos japoneses acompañados del superior provincial de los jesuitas, expresó claramente su deseo de visitar Japón el año siguiente. Ahora va a cumplir su deseo.

¿Puede confirmar que va a estar muy cerca del Papa en su visita a Japón, para servirle de traductor?

Pues no, no voy a ser yo el traductor. Creo que prestará este servicio el superior provincial de los jesuitas de Japón, que es argentino y que fue seminarista cuando el P. Jorge Mario Bergoglio era superior del centro formativo de los jesuitas en Argentina. Será una alegría para el Papa este encuentro con su antiguo formando.

El Papa, con jóvenes de Hiroshima y Nagasaki

¿Qué frutos espera que se consigan con la visita papal a Japón?

Esperamos que sea una profunda experiencia de comunión eclesial para nuestras pequeñas comunidades cristianas y un llamado fuerte a ser verdaderamente “iglesia en salida”, algo que le está costando a la iglesia japonesa. Las comunidades pequeñas tienden a “protegerse”. Queremos acoger la llamada del Papa a “salir”.

“Con el sintoísmo y el budismo existe este diálogo y experiencias concretas de colaboración”

Dos momentos emocionantes serán, sin duda, las visitas a Hiroshima y Nagasaki, para decir ‘nunca más’ a las armas atómicas

No cabe duda de ello. En Nagasaki esperamos un mensaje fuerte llamando al desarme nuclear y en Hiroshima una invitación a trabajar todos juntos por la paz. Ha tenido una fuerte resonancia en todo el mundo la foto que el Papa hizo publicar a principios de año y que mostraba a un niño que, después de la bomba atómica de Nagasaki, estaba esperando en la fila del crematorio llevando a la espalda a su hermanito víctima de la bomba.

¿Es posible el diálogo con el budismo y con el sintoismo?

Existe este diálogo y experiencias concretas de colaboración.

Francisco, en la televisión de Nagasaki

¿Alzará el Papa su voz contra la pena de muerte y contra el capitalismo que mata?

No lo sé. De hecho, en Japón existe todavía la pena de muerte y se aplica algunas veces cada año. Hay bastantes grupos, entre ellos la iglesia católica, que están trabajando para su abolición.

El Papa ha hablado repetidamente de una estructura económica que excluye a muchos y de la cultura del descarte. Veremos si toca estos temas en Japón. Puede ser que se refiera al tema de la acogida a refugiados y emigrantes que es un tema de actualidad en este país.

¿La memoria de los mártires sigue vigente en Japón?

Sigue muy vigente. Es un punto de referencia para nuestra iglesia. Quisiéramos que fuera algo más que un recuerdo y que alentara el testimonio de nuestras comunidades y de cada uno de sus miembros. A raíz de la declaración de una zona de Nagasaki como patrimonio cultural de la humanidad, ha surgido un nuevo interés por la historia martirial de la iglesia japonesa, incluso más allá de los ámbitos eclesiales.

¿La imagen pública y la credibilidad del catolicismo en Japón saldrán reforzadas con la presencia del Papa Francisco?

Sin duda el Papa contribuirá a que la comunidad católica sea más conocida y a que algunas personas tengan la oportunidad de acercarse al Evangelio. Su presencia será ciertamente positiva. Los medios de comunicación se están interesando por la visita y por la persona del Papa.

Abella Batlle, misionero claretiano

 

Fuente: Religión Digital