(Nicaragua) Presos políticos logran cantarle a la Virgen en la cárcel Modelo a pesar de represión de los custodios de la dictadura

Llenos de valor y devoción los presos políticos crearon su altar azul y blanco con un dibujo de la Virgen con lágrimas y botellas de agua, le cantaron en las celdas oscuras y pidieron por la libertad de 168

A pesar de las prohibiciones y represión de los custodios orteguistas de la Cárcel Modelo de no dejar entrar material a los familiares, los presos políticos se las ingeniaron para hacer su propio altar con un dibujo de la Virgen María con lágrimas, una bandera azul y blanco y botellas, y lograron cantarle con devoción desde las oscuras celdas del régimen Orteg aMurillo.

Para Diana Lacayo, presidente de la Asociación de Familiares de Presos Políticos (AFPP), el hacer altares decorados con botellas de agua y banderas azul y blanco y con la imagen de la Virgen María, son un símbolo de resistencia cívica, de humanidad y compañerismo para con los presos políticos.

Comentó que para estas festividades marianas los presos intentaron hacer su altar, pero “es prohibido, prohibido meter el color azul y blanco”.

Familiares intentaron pasar a sus presos políticos objetos con los colores azul y blanco para realizar el altar, pero los custodios de las cárceles no los dejaron. “Esos colores son prohibidísimos, entrar con alimentos, lo que sea”, reiteró.

Prohibición atenta contra el derecho de libertad religiosa y de cultos

Ante estas flagrantes violaciones de derecho a libertad religiosa y de cultos, los reclusos se la ingeniaron al realizar su Purísima en sus celdas oscuras. Armaron el altar con un dibujo de la Virgen, la que se ve con lágrimas en los ojos como señal del dolor y sufrimiento nuestro país por la represión del régimen.

Este inusual dibujo fue realizado sobre una hoja de cuaderno y montado sobre un plato de plástico y a la par colocaron una botella de agua, también se ve la bandera azul y blanco invertida, y las letras pidiendo libertad por los 168 presos políticos que no pudieron celebrar la gritería en las calles y casas de Nicaragua, y gritar la consigna  “¡Que viva la Virgen!” o ¡Viva Nicaragua!.

A pesar de estos niveles de represión contra los presos políticos que no pudieron celebrar la Purísima con su familia, Lacayo, tiene esperanza que el Nuncio apostólico Waldemar Stanisław Sommertag haga gestiones ante el régimen para que en estas navidades se logre la libertad de la mayoría de presos en el Sistema Penitenciario Nacional.

El Artículo 14 de nuestra Constitución señala que el Estado de Nicaragua es laico, y no tiene religión oficial; no obstante el orteguismo avasalla la religión Católica, al usar en sus eventos políticos y turísticos los símbolos y tradiciones religiosas.

Con relación al derecho de culto y profesar la  religión, el Artículo 29,  dice: “Toda persona tiene derecho a la libertad de conciencia, de pensamiento y de profesar o no una religión. Nadie puede ser objeto de medidas coercitivas que puedan menoscabar estos derechos ni a ser obligado a declarar su credo, ideología o creencia”.

Prohibiciones son absurdas y violatorias de la ley

Pablo Cuevas, asesor de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), señala que la Constitución Política señala que «nuestro sistema penal carcelario no es castigativo sino de reinserción social. Es humanitario y propicia la unidad familiar».

La Ley 473 rige el actuar, se rige por deberes y derechos y respeta las creencias de los internos, y obliga a las autoridades del penal a propiciar y no reprimir o prohibir el derecho a la fe.

Recordó que si bien los privados pierden algunos derechos como la libertad, es absurdo, abusivo y violatorio de la Constitución y derechos humanos que le coarten situaciones básicas, como es la celebración de la Purísima u otra actividad religiosa.

«Eso dice que a nuestras autoridades no les interesa el respetar la ley, la Carta Magna, los derechos humanos y demás cuerpos normativos», resaltó Cuevas.

Por otro lado, Cuevas señaló que el Gobierno desde hace muchos años ha venido violando el principio del Estado laico, porque  Nicaragua no tiene una religión oficial.

Con relación a las tradiciones donde caben las celebraciones del 7 y 8 de diciembre, dijo que el Estado debe propiciarlas, pero no hacer una “vil manipulación”.

También cuestionó el discurso ambiguo del régimen Ortega-Murillo, ya que por un lado se le ve actividades evangélicas confesando su fe y por otra en católicas.

«Ellos manejan el discurso de Luis XV que dijo: ´París bien vale una misa´, a pesar que era protestante» comparó Cuevas la manipulación descarada del régimen de las religiones en Nicaragua.

Fuente: La Prensa