(México) Estado laico significa también garantizar la libertad religiosa; ese tema no debe tocarse: AMLO

El mandatario federal señaló que a veces se considera que este es un principio antirreligioso y explicó por qué esto no es así.

El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló este miércoles que el Estado laico tiene que garantizar también la libertad religiosa, al ser cuestionado sobre la propuesta de una senadora de Morena al respecto.

“El Estado laico también, hay que decirlo, debe garantizar la libertad religiosa. Porque a veces se piensa que el Estado laico es un principio antirreligioso. No. Es garantizar la libertad de creyentes y no creyentes”, apuntó.

“A Dios lo que es Dios y al César lo que es del César. No considero que modificar este principio ayude; al contrario, ya en su momento hubo confrontación, bueno, eso motivó hasta una invasión extranjera”, ironizó.

El mandatario federal destacó que presentar iniciativas es un derecho de los legisladores y que esta aún debe ser discutida y aprobada.

“En lo que a mí corresponde, considero que ese tema no debe tocarse. Lo digo también con mucho respeto a la senadora, que tiene todo su derecho. Pero considero que eso ya está resuelto desde hace más de siglo y medio, creo que eso se resolvió, la separación del Estado y la Iglesia”, comentó.

Consideró que la mayoría de los mexicanos está de acuerdo en que permanezca el Estado laico como se estipula en la Constitución.

La senadora María Soledad Luévano Cantú presentó el 11 de diciembre una iniciativa de reforma a la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, la cual plasma desde su artículo 1 “el principio histórico de la separación del Estado y las iglesias”.

Los cambios que propone la legisladora de Morena comienzan desde el párrafo del artículo 1 que menciona la separación de Estado e iglesias.

Actualmente, el Artículo 1 aparece del siguiente modo:

“ARTÍCULO 1o.- La presente ley, fundada en el principio histórico de la separación del Estado y las iglesias, así como en la libertad de creencias religiosas, es reglamentaria de las disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de asociaciones, agrupaciones religiosas, iglesias y culto público. Sus normas son de orden público y de observancia general en el territorio nacional”.

En tanto, la senadora propone el siguiente cambio:

“ARTÍCULO 1o.- La presente ley, fundada en el derecho humano a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, es reglamentaria de las disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de asociaciones, agrupaciones religiosas, iglesias y culto público (…)”.

La propuesta plantea que si bien “el Estado mexicano es laico”, eso “no impedirá” “la colaboración” entre las iglesias y el Estado mexicano en la promoción conjunta del desarrollo cultural y social de las personas.

Lo que dejaría el camino libre para que organizaciones religiosas como la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas, que preside Arturo Farela, puedan difundir ideas evangélicas entre beneficiarios de programas sociales.

La iniciativa también establece que las asociaciones religiosas tendrían derecho no sólo a “propagar su doctrina por cualquier medio de comunicación”, sino, además, “instalar” “centros de asistencia religiosa” al interior de centros de salud, cárceles, estaciones migratorias, corporaciones policiacas e, incluso, en unidades del Ejército, Fuerza Aérea y Marina.

Además, refiere que todas las personas tendrán el derecho no sólo a “contribuir con dinero” a cualquier asociación religiosa, sino también a otorgar y recibir “asesoramiento espiritual” acorde a su doctrina religiosa.

En tanto, en el Senado, la morenista María Soledad Luévano Cantú solicitó a la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que preside Ricardo Monreal, debatir en parlamento abierto su propuesta.

De acuerdo con la legisladora zacatecana, vivimos en una democracia donde todos los temas se pueden debatir con respeto y apertura, y argumentó que con una reglamentación adecuada, y sin renunciar al Estado laico y la libertad de culto, las asociaciones religiosas incluso pueden ayudar a pacificar al país.

“Tenemos que madurar como sociedad, sin fanatismos, sin tabúes y con democracia podemos lograr que las asociaciones religiosas ayuden a mejorar la vida de la gente mediante actividades sociales, culturales y de caridad”, refirió.

Fuente: El Financiero