(México) Se registran más de 20 delitos semanales en templos católicos de México

El arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera dijo a los ladrones que los artículos eucarísticos no son de oro o plata, sino de alpaca o lámina; Guanajuato, Jalisco y Morelos son los estados donde más delitos se cometen en iglesias

Durante 2019 se cometieron entre 26 y 28 delitos y “conductas sacrílegas” cada semana en templos católicos de México, según el registro de la Unidad de Investigación del Centro Católico Multimedial (CCM).

El CCM detalló que alrededor de mil 400 inmuebles de esta religión sufrieron desde robos menores, daños mayores en patrimonio, así como lesiones y homicidios en su interior.

Basta con que nos descuidemos un poco en las iglesias para que alguien entre y robe, acusó el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera, tras su primera homilía dominical del 2020.

El jerarca católico se refirió directamente a los ladrones, a quienes les sugirió que “ni le hagan la lucha”, pues reveló que los artículos eucarísticos, como vasos sagrados o cálices, no son de oro o plata; sino de alpaca o lámina.

Mensaje dominical Arzobispo de Monterrey – Mons. Rogelio Cabrera López 5 de enero de 2020“LA EUCARISTÍA NOS MUEVE A UNA VIDA NUEVA” El inicio de un nuevo año, trae consigo la oportunidad de renovación en nuestra vida. Los própositos y buenas intenciones son los que, ordinariamente, nos impulsan a querer hacer mejor las cosas, dejando atrás todo aquello que ha impedido nuestro crecimiento humano y espiritual.Por lo que deseo invitarles a que todas esas buenas intenciones, las convirtamos en verdaderos compromisos, los cuales nos motivarán a dar lo mejor de nosotros mismos cada día.No permitamos que, al retomar las actividades cotidianas después de las fiestas, las buenas acciones se diluyan y caigamos de nuevo en el activismo, el cual puede llegar a afectar nuestra salud y las relaciones con nuestros seres queridos.Este inicio de año, es una buena oportunidad para ponernos, como lo ha dicho el Papa Francisco en su mensaje de año nuevo, al “servicio del amor”, teniendo gestos cotidianos que fortalezcan el diálogo, la reconciliación y el cuidado de la creación.Como Iglesia peregrina en Monterrey, iniciamos un año en el que fortaleceremos nuestra espiritualidad en la vivencia de la Eucaristía, como el momento cumbre de nuestra comunión con Dios y con nuestros hermanos.Es necesario que los cristianos reavivemos el significado de la Eucaristía, que no busquemos asistir a a Misa por costumbre, o por cumplir un precepto de la Iglesia, sino que nos demos la oportunidad de adentrarnos al misterio de Cristo, lo que avivirá nuestra fe y el testimonio de fraternidad que hemos de dar en el mundo.Convoco a todos los fieles y sacerdotes de nuestra Arquidiócesis, para que juntos caminemos en este compromiso eucarístico, buscando que, en nuestras comunidades, la vivencia de la Misa sea el momento cumbre de nuestro encuentro con el Señor, compartiéndolo con aquellos hermanos que no han tenido la oportunidad de conocer y vivir, como es debido, la Eucaristía.Finalmente, y ante la festividad del día de Reyes, que en la Iglesia conmemoramos hoy como la Epifanía del Señor, envío mi felicitación a todos, recordando que esta celebración nos invita a compartir con los más necesitados, especialmente con los niños, un sencillo obsequio, como recuerdo de las ofrendas que los sabios de oriente llevaron al Niño Jesús.Animo a la comunidad para que, al reencontrarnos con nuestros compañeros de escuela y de trabajo, lo hagamos con la noble intención de compartir lo mejor de cada uno, sumando esfuerzos para vivir con autenticidad el diálogo fraterno, la reconciliación sincera y el cuidado atento de la creación.Dios bendiga el inicio de este año 2020.

Posted by Arquidiócesis de Monterrey on Sunday, January 5, 2020

Aunque el Arzobispo de Monterrey señaló que los robos son frecuentes en la Arquidiócesis local, destacó que en Nuevo León no se ha violentado a ningún cura, como sí se registra en otras entidades del país.

El CCM reveló en su reporte 2019 que los tres primeros sitios, por número de templos católicos afectados por la delincuencia, son Guanajuato, Jalisco y Morelos.

Fuente: Razón