(Chile) Obispo realiza en Chile Misa de desagravio en iglesia quemada

El domingo 5 de enero se realizó una Misa de desagravio por el incendio de la Parroquia San Francisco de Borja, destinada al servicio religioso de los Carabineros de Chile.

La Eucaristía fue celebrada en el exterior del templo, el cual fue incendiado el viernes 3 de enero mientras se desarrollaba una nueva manifestación en la Plaza Italia en Santiago de Chile, ubicada a dos cuadras de la iglesia.

Hasta el momento hay dos sospechosos detenidos.

A la luz de la fiesta de la Epifanía del Señor, el Obispo Castrense de Chile, Mons. Santiago Silva, preguntó dónde se manifiesta Cristo en estos tiempos, “en la historia de este Chile actual”, “entre la violencia, entre las ansias justas de la gente, entre la falta de diálogo, entre la falta de respeto a las personas y las instituciones”. ¿Dónde Señor te encontramos, ¿dónde te manifiestas?”, preguntó.

“¿No será que nos faltan sabios que nos permitan discernir los caminos de hoy?, que con una voz profética, con una voz fuerte, puedan indicarnos hacia dónde el Señor quiere llevarnos, y cómo salir de estas dificultades en la que estamos?”.

“Cuando hablo de sabios, no hablo sólo del mundo religioso, hablo del mundo político, de los economistas, de los empresarios, habló de la gente sencilla, de la gente que no tiene mucha educación. Es que la sabiduría no tiene nada que ver con la educación. Hay personas con poca educación, pero de una sabiduría tremenda. Hagamos memoria de nuestros abuelos, que tienen una sabiduría impresionante. A lo mejor sí, nos faltan sabios”, sostuvo.

También reflexionó sobre los “horizontes de humanidad” con los que se está viviendo, ¿qué personas estamos construyendo, qué personas se están expresando a través de lo que está ocurriendo?”, cuestionó.

“Es cierto que tenemos también la culpa y hablo por la Iglesia, porque no hemos sido el testimonio fiel y claro que tendríamos que haber sido, ¿pero eso justifica esto?, ¿qué humanidad estamos construyendo?”, agregó Mons. Silva.

En ese sentido, el Obispo Castrense preguntó: “¿El progreso económico satisface absoluta o totalmente a la persona? Cuando sólo el proyecto país puede estar señalado por el bienestar económico de las diferentes instituciones, personas, familias ¿es eso suficiente? ¿Dónde quedó la espiritualidad?”.

“¿En qué minuto se nos perdió la estrella y hemos dejado de construir una sociedad, para construir grupos humanos que quieren apoderarse de otros grupos humanos, para construir grupos que quieren dominar sobre otros grupos independientes de lo que el otro piense o quiere?”.

“¡Nos falta un Salvador! El hijo de Dios que se hace uno de nosotros, para convertir nuestro corazón, para ofrecer lo que nosotros no podemos ofrecer a otros. Para construir desde la paz y la justicia. Para encontrar la estrella de la verdad, del diálogo. La estrella de la justicia, la estrella del perdón”.

“Nos falta el Salvador para fijar los horizontes, estrellas de perdón, de respeto, de camino que construye una sociedad preocupada particularmente por los más desposeídos, los que menos tienen. Esto no es mágico. Necesitamos conversión del corazón”.

Que el Señor a través de esta Eucaristía y en la Fiesta de la Epifanía, ante esta Iglesia destruida, no nos haga perder nunca el deseo de tener un Salvador para poder reconstruir nuestra sociedad en la justicia, en la paz y el derecho“, sostuvo.

La Misa fue concelebrada por el Nuncio Apostólico en Chile, Mons. Alberto Ortega; el Arzobispo de Santiago, Mons. Celestino Aós; el Arzobispo Emérito de Antofagasta, Mons. Pablo Lizama y el Obispo Auxiliar de Santiago, Mons. Alberto Lorenzelli.

También participó el general director de Carabineros, general Mario Rozas, acompañado por autoridades institucionales, delegaciones de las fuerzas armadas y efectivos policiales junto a sus familias, amigos y vecinos.

Al finalizar la Eucaristía, la comunidad rezó un Ave María y luego visitó la iglesia dañada.

Fuente: ACI Prensa