(México) Obispos de México apoyan ley para aumentar libertad religiosa

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reiteró su respaldo a una propuesta legislativa que busca reformar la Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto Público, y rechazó la idea de que en México se instaure un “gobierno teocrático”.

Mons. Rogelio Cabrera López, presidente de la CEM, alentó a que “la ley no se vea como una ley de privilegios o de lucha de poder, porque nosotros queremos que sea puesta en una visión de ciudadanos”.

“Y los pastores, los obispos y sacerdotes de la parte católica sabemos que tenemos que estar en el lugar donde corresponde”, dijo.

El presidente de la CEM subrayó que no se trata ya solo de una separación entre la Iglesia Católica y el Estado, sino “todas las iglesias y todas las religiones”.

“Tampoco puede haber una conjunción entre otra religión y el Estado”, precisó.

La reforma a la Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto fue presentada a mediados de diciembre de 2019 por la senadora María Soledad Luévano Cantú, de Morena, el partido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. El proyecto fue derivado para su estudio en comisiones del Senado.

En México, donde los conflictos del Estado contra la Iglesia han sacudido al país desde mediados del siglo XIX, el proyecto de reforma ha sido recibido con críticas por supuestamente afectar el “Estado laico”.

La separación de Iglesia y Estado se remonta a mediados del siglo XIX, cuando una serie de gobernantes, entre ellos Benito Juárez, promulgaron las leyes conocidas como “de reforma”. Estas nuevas normas hicieron que, entre otras cosas, se nacionalizaran los bienes eclesiásticos.

Las tensiones se intensificaron a inicios del siglo XX, con la promulgación de la Constitución de 1917 y con la ley de tolerancia de cultos, conocida como “Ley Calles”, de Plutarco Elías Calles, que llevaron a prohibir la existencia de las congregaciones religiosas, así como a una serie de restricciones a los sacerdotes y el culto público.

La Ley Calles disparó la Guerra Cristera en 1921, que causó decenas de miles de muertes tanto en el bando del Estado como en el de los insurgentes que defendían la libertad religiosa, conocidos como “cristeros”.

La Guerra Cristera culminó oficialmente en 1929, aunque la persecución religiosa se extendió durante algunos años más.

No fue sino hasta las reformas constitucionales de 1992 y la promulgación de la Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto Público, ese mismo año, que la Iglesia Católica pudo tener personalidad jurídica en México, y se dejaron de prohibir las “órdenes monásticas”.

Los templos católicos construidos antes de 1992 aún son considerados propiedad federal y la Iglesia tiene prohibido poseer canales de televisión y radioemisoras.

Para Mons. Cabrera López, la propuesta de reforma a la Ley de Asociaciones Religiosas y de Culto Público “no toca ningún precepto constitucional, no requiere una reforma constitucional”.

“Hemos expresado nuestro acuerdo y queremos también participar en este diálogo, para que esta legislación sea para todos y respete el derecho fundamental, el derecho humano a la religión, porque esta es la razón de ser de esta ley”, destacó.

El presidente de la CEM subrayó que “tiene que estar separado el gobierno de las religiones”, pues “no podemos esperar un gobierno teocrático en México”.

Fuente: ACI Prensa