(España) “En la Iglesia, sufrimos con los cristianos perseguidos, nos hacemos solidarios de los que huyen y piden refugio”

Los obispos españoles vinculan la unidad de los cristianos a la solidaridad

“En la Iglesia, sufrimos con los cristianos perseguidos y muertos por amor a Cristo, nos hacemos solidarios de los que huyen y piden refugio, defendemos los derechos y la dignidad que es connatural al ser humano como imagen e hijo de Dios y, con caridad y generosa humanidad, queremos ayudar a los que necesitan de nosotros con solicitud y verdadero afecto”.

Los obispos españoles han vinculado la unidad de los cristianos con la solidaridad con los más desfavorecidos, ya sean cristianos perseguidos, refugiados, pobres y descartados del sistema. Lo hacen en su mensaje para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que, bajo el lema ‘Nos mostraron una humanidad poco común‘, concluyen que “los que están lejos comprenderán mejor el mensaje que les proponemos, si a los cristianos nos hace sufrir vernos divididos y si aspiramos a reconstruir la unidad perdida”.

Una unidad, añaden, que no se logrará en breve. “Los cristianos estamos lejos de la unidad que Cristo quiso para su Iglesia”, admiten, si bien constatan que “hacia la unidad que el Señor ha querido para su Iglesia no hay atajos, y no podemos dejarnos vencer por la impaciencia”.

“Hemos andado un largo trecho hacia la recomposición de la unidad perdida y anhelada, pero, acosados por la tempestad de una cultura contraria al Evangelio, aún no hemos soltado la carga que impide que la nave se sostenga sobre las aguas altivas de una sociedad relativista y la indiferencia ante la proclamación del mensaje evangélico”, relata el mensaje episcopal.

Por ello, y haciendo referencia al relato evangélico que define el lema de este año, los obispos subrayan “una fuerte llamada a la unidad de acción de todos los cristianos, para que tratemos con solícita humanidad a cuantos nos piden ayuda”.

“Los países de los que proceden los emigrantes padecen males sociales y desórdenes que les obligan a buscar unas condiciones de vida mejor entre nosotros. Es necesario ayudar a los países que los emigrantes abandonan, promoviendo en ellos el respeto a los derechos humanos, la libertad religiosa y el bienestar social que ahora no pueden legítimamente ofrecer a cuantos se ven obligados a emigrar”, sostienen.

Fuente: Religión Digital