(España) Estreno en Madrid del Instituto Juan Pablo II: «Una sociedad que olvida a la familia se está olvidando de sí misma»

Se estrena oficialmente en Madrid del Instituto Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia

El salón de actos del Seminario Conciliar de Madrid ha colgado este miércoles, 22 de enero, el cartel de lleno absoluto con motivo de la puesta de largo oficial de la nueva sección de Madrid del Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y de la Familia (IJPII).

En la presentación, el gran canciller del IJPII, monseñor Vincenzo Paglia, ha destacado que «la erección de esta sede es el primer fruto maduro de la reforma del instituto querida por el Papa Francisco». Tras agradecer al arzobispo de Madrid que aceptara la propuesta y el dictamen positivo de la Conferencia Episcopal Española, ha señalado que hay «una pizca de ambición en este proyecto», con la confianza en que «el Espíritu lleva a las instituciones a renovarse permanentemente».

En este sentido, el también presidente de la Pontificia Academia para la Vida ha asegurado que el Papa Francisco ha acogido «plenamente» la intuición de Papa Wojtyla para ahora relanzar el IJPII «con mayor amplitud de horizontes y de compromiso».

Según ha dicho, «la caridad de la Iglesia» compromete a un desarrollo «en el plano doctrinal y pastoral» para hacer «inteligible» para este tiempo «la verdad y la belleza del plan creador de Dios». «No tenemos aún una teología de la familia, tenemos una teología sobre el matrimonio, tenemos una teología de las parejas… Falta una teología de la familia. En el Código de Derecho Canónico falta una reflexión sobre la familia», ha reiterado.

«Contribución científica de gran interés»

Por su parte, el prefecto de la Congregación para la Educación Católica, el cardenal Giuseppe Versaldi, ha manifestado que, en un contexto social marcado por «cambios notables y rápidos», el hecho de que se vayan a ofertar la licenciatura eclesiástica en Teología del Matrimonio y de la Familia y la licenciatura eclesiástica en Ciencias del Matrimonio y de la Familia, constituye una «contribución científica de gran interés».

Esta contribución, ha asegurado, estará marcada por el «continuo y fecundo diálogo con las instituciones académicas civiles y eclesiásticas» y a buen seguro va a constituir una valiosa experiencia para el futuro del IJPII a nivel mundial.

En términos parecidos, el arzobispo de Madrid y vice gran canciller de la sección, el cardenal Carlos Osoro, ha reconocido que, dadas las «transformaciones vertiginosas» que experimenta la sociedad, «hoy puede asustarnos la debilidad en la que se coloca a la familia» y ha explicado que el IJPII «quiere participar de esta preocupación y arrojar luz».

Se trata –ha detallado– de promover una «relación entre salud de la familia y el bien de las personas y de la sociedad», conscientes de que «una sociedad que olvida a la familia se está olvidando de sí misma». «Por eso y para eso, el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia», ha remarcado.

El purpurado ha adelantado que la nueva sección apuesta por la «interdisciplinariedad» y ha valorado que se haya involucrado a «una parte significativa de la abundante realidad académica existente en Madrid», con lo que se quiere «expresar y vivir lo que se enseña: la Iglesia somos una familia».

También ha agradecido el apoyo de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), que «pondrá a los profesores más preparados» y «asume la administración»; la ayuda de Fundación Casa de la Familia, que «ha puesto el lugar», y el trabajo que están realizando en sus primeros compases Manuel Arroba y Javier Belda.

Educación en salida

Un rato antes, el propio Arroba, que ejerce de decano de la sección, ha mostrado su agradecimiento a las numerosas autoridades presentes –además de los intervinientes, entre otros, estaban el cardenal Bocos, el arzobispo castrense, monseñor Juan del Río, el obispo de Cartagena-Murcia, monseñor José Manuel Lorca Planes, el obispo de Ávila, monseñor José María Gil Tamayo, o los obispos auxiliares de Madrid–.

El claretiano ha dedicado palabras de afecto a los alumnos, «por permanecer con mucho sacrificio o por incorporarse a este nuevo proyecto», y a todos los asistentes que abarrotaban el salón de actos del Seminario Conciliar. La «pluralidad y variedad» de los presentes, ha afirmado, es un signo de que «la realidad familiar es un factor de agregación profunda entre personas», como bien «se expresa desde la teología esponsal de san Juan Pablo II». Por ello, ha anunciado, la sección se va a valer de los recursos académicos que ofrece Madrid, pero también va a colaborar con otras instituciones

En esta línea, ha trasladado su deseo de «asegurar una actividad académica que además de inclusiva sea incisiva, que tenga presente a las familias», algo que entronca con el «planteamiento de educación en salida en toda la Iglesia». Y ha reconocido que, frente a las críticas o las denuncias, la renovación de este proyecto hay que entenderla «en clave profética» y que siempre ha de prevalecer la «confianza» en el «mensaje del Evangelio de la familia».

«La familia no desciende del cielo perfecta».

El acto también ha sido uno de los primeros actos oficiales, tras la presentación de sus cartas credenciales al rey, del nuevo nuncio de Su Santidad en España. Monseñor Bernardito Auza ha asegurado que «la familia es la base de cada sociedad y también de la Iglesia». «La salud, el bienestar de la sociedad y de la Iglesia, se basa en la salud de la familia», ha abundado, poniendo en valor que la nueva sección aborde la «realidad» de esta porque, en palabras del Papa, «la familia no desciende del cielo perfecta».

El presidente de la UCAM y vicepresidente ejecutivo de la sección, José Luis Mendoza, ha sido el encargado de dar paso a los distintos intervinientes. Ha recordado que un laico como él puso en marcha la universidad para formar a «hombres cuyo intelecto sea iluminado por la luz de Dios» y que, desde el absoluto servicio al Sucesor de Pedro, nace esta sección a favor de la «la primera empresa: la familia». «Vamos a potenciarla, vamos a ayudarla», ha aseverado, desgranando que, aparte de la formación presencial, se hará un esfuerzo online para llegar a todos los rincones.

Fuente: Alfa y Omega