(México) Obispos de México hacen “fuerte llamado” a autoridades migratorias

Guardia Nacional serviría de Border Patrol para detener a los hondureños en caravana hacia Estados Unidos

A través de un mensaje en tuiter, el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Mons. Alfonso Miranda Guardiola, hizo un “fuerte llamado” a las autoridades migratorias de la Secretaría de Gobernación y de la Guardia Nacional a realizar “su trabajo respetando la dignidad y DDHH de los migrantes, evitando toda agresión y daño vs estos hermanos, cuyo único delito es buscar una vida mejor”. El mensaje del obispo auxiliar de acompaña de algunas fotografías de agencias donde se ve a los elementos castrenses de la GN sometiendo o intentando detener a los hondureños quienes intentan entrar a México.

La caravana centroamericana salió de Honduras el 15 de enero para buscar otras alternativas de vida en México y los Estados Unidos ante la falta de empleo y pobreza del país.

México ha intentado la promoción de empleos en la región de Centroamérica. En julio de 2019, Andrés Manuel López Obrador ofreció a Honduras la aplicación de los programas “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro” como oportunidad de fomento al empleo y el despegue de “Gran Coalición” entre México y los países de la región para detonar los empleos que impidan el desarrollo de la migración ilegal hacia los Estados Unidos. Para este acuerdo, México se comprometió a la entrega de 30 millones de dólares para la implantación de los programas en beneficio de los hondureños.

Sin embargo, las cosas no parecen ir mejor y otra expulsión masiva de personas. En el mensaje por el inicio del 2020, los obispos mexicanos consideraron como uno de los principales retos para este año el de la emergencia migratoria “que comenzó con las grandes caravanas de 2018 y prosiguieron en 2019 han sido la oportunidad para hacer efectiva la caridad de nuestra Iglesia en México, en la persona de nuestros hermanos migrantes. Miles de ellos han entrado a nuestro país en los últimos meses y el flujo no se ha detenido”.

Posteriormente ante el inminente avance de la caravana, una de las diócesis que ha sido impactada en la atención y recepción de los migrantes es la de Tapachula. En mensaje fechado el 17 de enero, Mons. Jaime Calderón Calderón, afirmó que la postura de las autoridades ante esta nueva ola migratoria sería ambigua y titubeante. Para el obispo, la obligación de la Iglesia es recibir y atender a los migrantes a la manera del buen samaritano que socorre a quien ha caído golpeado por la violencia de la vida y sufre las penas del camino en el afán de buscar mejores condiciones de vida para sí y para sus familias. Siempre vamos a procurar que, de paso o en una estancia temporal o definitiva en nuestro territorio diocesano, los hermanos migrantes no acumulen más sufrimientos que las inclemencias que de por sí trae consigo un camino largo, tortuoso, accidentado, inseguro y violento. 

Mons. Calderón urgió a las diversas instancias diocesanas a implementar la estrategia que nos ayudó a atender a los hermanos de la gran caravana en octubre del 2018.

Al miércoles 22 de enero, la Secretaría de Gobernación y la Guardia Nacional deportaron a 110 personas a San Pedro Sula, Honduras, en primer vuelo “de varios previstos, (que) se llevó a cabo en estricto apego al respeto a los derechos humanos, en acuerdo con las autoridades del gobierno de Honduras y cumpliendo con las normas y procedimientos migratorios vigentes”.

Fuente: Religión Digital